La liberación de Nelson Mandela: el día que Sudáfrica empezó a cambiar

Tras 27 años de prisión por su lucha contra el apartheid, el líder sudafricano fue puesto en libertad en el marco de un proceso de transición que terminó con su llegada a la presidencia, en 1994, y lo consolidó como un símbolo de los derechos civiles.

El 11 de febrero de 1990 era un domingo soleado en las afueras de la ciudad de Paarl, cerca de Ciudad del Cabo, en Sudáfrica. Un hombre de traje gris y corbata oscura, de ensortijado cabello canoso y sonrisa indeleble, era buscado por las cámaras de todo el mundo. Aquella tarde, Nelson Mandela cruzó las puertas de la prisión de Victor Verster tras 27 años de encarcelamiento, envuelto en aplausos, banderas y vítores. Con el puño cerrado en alto, caminó hacia la libertad, en un mensaje que auguraba que comenzaba una nueva era.

Mandela, líder del Congreso Nacional Africano (ANC, por sus siglas en inglés), se había convertido en el rostro internacional de la resistencia sudafricana, y su encierro había atraído la atención global sobre la segregación racial en su país. Su liberación, aunque parecía un hecho en sí mismo, fue el desenlace de décadas de lucha contra el apartheid.

El camino hacia la liberación

La presión sobre el régimen del apartheid crecía tanto dentro como fuera de Sudáfrica. Huelgas, protestas masivas y un creciente aislamiento internacional pusieron a la economía y a la política del país bajo tensión por el brutal sistema implementado en 1949.

Una muestra fue el boicot deportivo: el Comité Olímpico Internacional (COI) retiró su invitación a Sudáfrica para los Juegos Olímpicos de Tokio 1964, para expulsarla definitivamente en 1970. En 1976, las naciones de origen británico firmaron el Acuerdo de Gleneagles, mediante el cual desalentaban la competencia deportiva. Esto implicó un duro golpe para los sudafricanos blancos, amantes del rugby y el cricket, dominados por excolonias del Reino Unido.

Naas Botha sudáfrica rugby Springboks 1981
Los Springboks, el seleccionado sudafricano de rugby, símbolo de la minoría blanca durante gran parte del siglo XX.

Los Springboks, el seleccionado sudafricano de rugby, símbolo de la minoría blanca durante gran parte del siglo XX.

A esto se sumaron sanciones económicas, boicot cultural y la condena de organismos internacionales. En este contexto, el gobierno de Frederik de Klerk implementó varias medidas de cara a mostrar una lavada de cara hacia el exterior. La liberación de Mandela era apenas la punta de lanza de un paquete más amplio que incluía la legalización del ANC y el inicio de negociaciones para reformar el sistema político. El Presidente, consciente de la importancia de la figura de Mandela, buscaba una transición controlada que evitara brotes de violencia.

Se trataba de una jugada de ajedrez político: Mandela podía convertirse en un catalizador que absorbiera la presión del fuerte cambio histórico y que, a su vez, calmara tensiones y sirviera como muestra de buena voluntad de parte del régimen, que llevaba décadas de exclusión y violencia hacia las mayorías negras.

Un día que cambió la historia

Aquel 11 de febrero, desde temprano, miles de personas se congregaron frente al penal, mientras periodistas y cámaras documentaban cada movimiento. Mandela, acompañado por su gente más cercana, incluida su entonces esposa Winnie, salió al patio de la prisión y saludó a la multitud, que lo celebraba con aplausos y cánticos en sus primeros pasos hacia la libertad.

Una vez afuera, no hubo discursos largos ni grandes ceremonias. Todo se mantuvo en austeridad y simpleza, valores que buscaba transmitir aquel hombre que encarnaba una transformación política para Sudáfrica.

Sí hubo una consigna clara: el recién liberado reiteró su llamado a la reconciliación y enfatizó que la lucha debía continuar por vías políticas y pacíficas, sin revanchismos ni violencia. Su mensaje también iba dirigido a la clase política blanca, temerosa de que tras décadas de opresión llegara la inestabilidad.

Nelson Mandela Winnie febrero 1990 liberación sudáfrica
La imagen de la liberación de Nelson Mandela dio la vuelta al mundo.

La imagen de la liberación de Nelson Mandela dio la vuelta al mundo.

La liberación también aceleró las negociaciones políticas internas. El ANC y el Gobierno comenzaron a trabajar en acuerdos para organizar elecciones democráticas, las primeras universales en la historia del país, que cuatro años después permitirían la llegada de Mandela a la presidencia, que llevaría adelante con su concepto de "nación arcoiris", acuñada por el arzobispo Desmond Tutu.

Ya en la calle, Mandela retomó su rol como líder del movimiento por los derechos civiles y reforzó su perfil internacional como un defensor de la justicia y la igualdad, pero marcado por la reconciliación.

La salida de Victor Verster se convirtió en un símbolo visual y político que, en la era de los medios gráficos y la televisión, se repitió en miles de fotografías y transmisiones.

Nelson Mandela 1994 sudáfrica
Mandela asumió como presidente de Sudáfrica en 1994.

Mandela asumió como presidente de Sudáfrica en 1994.

La imagen del líder liberado se convirtió en una metáfora del fin de un régimen de segregación, que comenzaría a derogarse formalmente en 1991. En 1992, los sudafricanos blancos, en un último referéndum de participación restringida, votaron a favor (68,73%) de continuar con las reformas que culminarían en las elecciones abiertas de 1994.

A partir de allí, las comunidades segregadas se vieron alentadas a participar en el proceso de transición y a organizarse políticamente, con Mandela como uno de los principales líderes, mientras promovía el diálogo entre antiguos adversarios.

A nivel internacional, su liberación consolidó la presión sobre los gobiernos que aún apoyaban o toleraban el apartheid, y reforzó la visibilidad de los movimientos contra la segregación.

Más de tres décadas después, la imagen de Mandela (fallecido en 2013) sigue siendo un símbolo de reconciliación y lucha contra la injusticia, mientras su país continúa padeciendo las consecuencias de décadas de división y opresión hacia la mayoría negra.