La crisis en Bolivia: Arce, cada vez más acorralado

El delfín político de Evo Morales enfrenta una interna en el partido y una delicada situación económica, un combo con consecuencias impredecibles.

Bolivia enfrenta una corrida bancaria histórica que pone en jaque el gobierno de Luis Arce; el delfín político de Evo Morales está cada vez está más debilitado.

A medida que pasa el tiempo, la gestión de Arce pierde peso y no es sólo la población quien lo mira con desconfianza, también sus propios socios políticos. Incluso el propio Evo le suelta la mano cada vez más. La primera razón y quizá más urgente, tiene que ver con la escasez de dólares.

En las últimas semanas se vieron imágenes de filas interminables para comprar la divisa norteamericana. Desde el pasado 9 de marzo, el Banco Central se convirtió casi en el único lugar en donde se lo puede conseguir. Y aunque el ministro de Economía responsabiliza a un brote especulativo, para los bolivianos estas postales no son frecuentes y exponen una crisis que viene tejiéndose desde varios frentes.

Las señales de alarma comenzaron a principios de marzo, cuando en las sucursales de bancos habían largas filas para sacar sus ahorros o bien comprar dólares. Pero lejos de obtenerlos, la gente se volvía con las manos vacías o con una cifra mucho menor a la demandada, ya que los bancos no contaban con esas cantidades.

Fue ahí cuando se hizo el anuncio el oficial: el Banco Central iba a ser la entidad encargada de vender dólares. Y entonces empezaron a formarse las grandes colas en la sede de La Paz.

Por qué es tan importante el dólar en Bolivia

Tradicionalmente, el dólar tuvo un papel preponderante en Bolivia. Se usa en muchas transacciones y es la medida de valor para tasar los autos y las viviendas. Rige un tipo de cambio fijo, establecido en 6,96 bolivianos por dólar, pero muchos ciudadanos dicen que el valor de su moneda con respecto al dólar no se corresponde con la realidad.

Aunque Bolivia tiene una inflación del 3% anual, la falta de dólares eventualmente va a generar un desfasaje en los precios que repercutirá directamente y de lleno en el bolsillo del consumidor. Una de las consecuencias directas de la escasez de divisas es el sector exportador. La situación es tensa: si sigue esta falta peligran artículos esenciales como lo es el combustible.

La cuestión de la confianza que a Bolivia le costó años construir basada en el equilibrio fiscal, las políticas para la reducción de la pobreza y la ejecución correcta del presupuesto ahora se ven amenazadas.

Con las dudas de los inversores y los economistas por la situación que hoy vive en país, el desplome del valor de los bonos bolivianos y la falta de interés en ellos, demuestra que esta situación se agravó con el tiempo.

¿Qué dijo Arce al respecto? En un intento de trasladar cierta calma, el mandatario dijo que este problema es “transitorio” y que la economía del país se encuentra bien, y su sistema financiero estable.

Sobre la renovación política, el mandatario habló sobre la pluralidad de voces, y que todo partido político está sujeto a cambios. Pero la interna en el MAS se agrava por la situación económica, un combo peligroso con consecuencias impredecibles.