Las autoridades reguladoras de Brasil le dieron un duro golpe al gigante tecnológico ByteDance al imponer este martes una multa de casi u$s30 millones a TikTok.
De acuerdo con lo informado por las autoridades, se detectaron fallas en el tratamiento de datos de niños y adolescentes.
Las autoridades reguladoras de Brasil le dieron un duro golpe al gigante tecnológico ByteDance al imponer este martes una multa de casi u$s30 millones a TikTok.
La sanción, motivada por severas fallas en el tratamiento de datos personales de niños y adolescentes, consolida el rol del país sudamericano en la vanguardia de la gobernanza digital e instruye a la franquicia local a eliminar de inmediato toda la información recopilada de manera irregular.
Según la Agencia Nacional de Protección de Datos (ANPD), la plataforma procesó datos de usuarios menores de edad "sin fundamento legal" para orientar publicidad algorítmica, incluso en entornos no apropiados y cuando los usuarios navegaban sin un perfil registrado. Desde el organismo fueron contundentes: la medida busca enviar un "mensaje" directo al resto de las Big Tech para que adapten sus sistemas.
Aunque TikTok argumentó en un comunicado que el fallo responde a procesos de 2021 y desestima las mejoras implementadas desde entonces, la sanción se alinea con las recientes políticas de Brasil, que ya exige a los menores de 16 años vincular sus cuentas a las de sus padres. Además, ocurre apenas días después de que la firma acordara pagar 400 millones de dólares en EE. UU. por una demanda similar.
El fallo en Brasil no es un hecho aislado, sino parte de una tendencia internacional irreversible donde los gobiernos han pasado de la autorregulación a la intervención legislativa y punitiva directa:
En Estados Unidos, diversos estados y el Congreso federal impulsan leyes de seguridad en línea (KOSA), acumulando demandas masivas de fiscalías estatales contra Meta, TikTok y YouTube por favorecer la adicción y la recolección no autorizada de datos de menores.
Bajo el marco de la Ley de Servicios Digitales (DSA) y el RGPD, Bruselas mantiene un escrutinio feroz sobre el diseño adictivo de los algoritmos y ha multado repetidamente a plataformas como TikTok y Meta con cifras multimillonarias por violar la privacidad de los niños.
Australia se posicionó como pionera global al debatir e impulsar vetos absolutos de acceso a plataformas digitales para menores de 16 años, obligando a las empresas a implementar sistemas estrictos de verificación de edad.
Tras la entrada en vigor de la Online Safety Act, las plataformas en Reino Unido están obligadas por ley a reestructurar sus algoritmos para proteger a los jóvenes de contenidos nocivos, bajo la amenaza de multas que alcanzan el 10% de sus ingresos globales.