La Oficina de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) confirmó este martes que 875 personas fueron asesinadas mientras iban a buscar comida en los centros de distribución ubicados en la Franja de Gaza, que fueron creados por Israel y Estados Unidos.
El vocero del organismo, Thameen Al-Kheetan, informó que se produjeron 674 muertes en los alrededores de estos lugares, que son controlados por "Fundación Humanitaria de Gaza" y operan hace poco más de 45 días.
El resto de las víctimas fallecieron en las rutas de los convoyes humanitarios de la ONU o en otras entidades de ayuda. Ante esta situación, la organización internacional ha reclamado a Israel que se investigue de forma independiente estos decesos.
En cuanto al plan de Israel para construir un campamento gigante en Rafah, la Sección de DDHH rechazó en su totalidad la idea de reconstruir la ciudad palestina y trasladar a unos 600.000 palestinos.
La advertencia de Benjamín Netanyahu: "Gaza tiene que ser gobernada por personas que no busquen destruir Israel"
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aseguró que no quiere que la Franja de Gaza esté bajo el mando de autoridades con intenciones de atacar a su país. Además, aclaró que una de las condiciones que buscará es mantener la defensa del territorio.
"Tendremos que encontrar una solución que permita a los palestinos actuar por sí mismos, si no buscan la destrucción de Israel, y que permita a Israel conservar los poderes necesarios para garantizar nuestra seguridad", explicó el dirigente a través de un video publicado en la red social X.
Netanyahu indicó que espera "un futuro real para la Franja de Gaza", aunque advirtió que su intención depende de que las próximas autoridades palestinas no cuenten con el objetivo de realizar una ofensiva sobre Israel: "Personas que no busquen la destrucción de Israel y que quieran vivir en paz".