En medio del desfile por el Día de la Victoria y luego de que Moscú violara el alto al fuego anunciado por Donald Trump, el líder ruso Vladimir Putin aseguró que la guerra con Ucrania "está llegando a su fin", pero condicionó un encuentro con Volodímir Zelenski bajo requisitos específicos. Asimismo, el presidente de Rusia reiteró su intención de intervenir entre Irán y Estados Unidos sobre el programa nuclear para lograr un entendimiento entre ambos países.
En el marco de los festejos por el 81° aniversario de la victoria de la Unión Soviética sobre la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial, Putin aprovechó para referirse al conflicto con Ucrania: “Sería posible reunirse en un tercer país, pero solo si se alcanza un acuerdo definitivo sobre un tratado de paz, que debería estar diseñado con una perspectiva a largo plazo”.
Por otro lado, el líder ruso advirtió que el conflicto “estaría llegando a su fin”. No obstante, desde Moscú se lanzó un misil balístico Iskander junto con 43 drones contra distintas zonas de Ucrania, quebrando la tregua de tres días previamente anunciada por el presidente estadounidense, Donald Trump. El ataque provocó la muerte de tres personas en las zonas de Sumy y Odesa.
Vladimir Putin y Donald Trump
La tregua entre ambos países también incluía el intercambio de prisioneros de guerra. “La reacción fue que debíamos examinar con detenimiento, tal vez no a 500, sino a 200. Luego desaparecieron por completo y dijeron abiertamente que no estaban preparados para este intercambio. No lo querían”, señaló Putin en uno de los eventos más importantes para la agenda política y militar rusa,
Asimismo, el presidente de Rusia lanzó un mensaje también por el conflicto en Medio Oriente. Reiteró su intención de intervenir entre Irán y Estados Unidos sobre el programa nuclear. "Nuestra propuesta sigue sobre la mesa, yo creo que es una buena propuesta", señaló Putin en referencia a la oferta de Rusia de almacenar uranio iraní.
En ese mismo sentido, el mandatario garantizó a Irán plena confianza en Rusia para resguardar el material nuclear y subrayó la disposición a continuar colaborando en proyectos de energía con fines civiles, en especial en la planta de Bushehr.
La creciente tensión en Medio Oriente generó preocupación por una posible expansión del conflicto por lo que Putin advirtió que, si la confrontación escala, las consecuencias serían negativas para toda la comunidad internacional, ya que “todos saldrían perdiendo”. Por último, destacó que actualmente no existen actores interesados en prolongar el enfrentamiento.