La Corte Suprema de Estados Unidos decidió este viernes continuar garantizando el acceso a una píldora abortiva de amplio uso en el país al suspender una decisión de un tribunal inferior que restringía su aplicación, mientras el caso legal se resuelve en los tribunales.
La disposición deja sin efecto la sentencia del juez federal de Texas, Matthew Kacsmaryk, quien había declarado no válida la aprobación de mifepristona por parte de la Administración de Drogas y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), tras el pedido de una coalición de grupos antiaborto. Además, el magistrado había ordenado la prohibición a nivel nacional de la píldora.
Luego de conocerse la decisión del tribunal, el presidente Joe Biden prometió a través de un comunicado difundido por la Casa Blanca luchar contra “los ataques políticos” a la salud de la mujer.
“Lo que está en juego no podría ser más importante para las mujeres de todo Estados Unidos. Seguiré luchando contra los ataques políticos a la salud de las mujeres. Pero seamos claros: el pueblo estadounidense debe seguir usando su voto como su voz, y elegir un Congreso que apruebe una ley que restablezca las protecciones de Roe contra Wade”, expresó Biden.
Las declaraciones del mandatario hacen referencia al histórico fallo Roe vs. Wade, que consagraba desde 1973 el derecho constitucional al aborto, y que fuera anulado por la Justicia, dejando a cada estado la libertad para legislar sobre el tema.
El laboratorio Danco, una de las dos empresas que comercializan mifepristona en Estados Unidos, también pidió la intervención de la Corte Suprema, argumentando que se corre el riesgo de crear un "caos regulatorio en todo el país".
El fármaco obtuvo la aprobación de la FDA en 2000 y se utiliza en más de la mitad de los abortos que se practican cada año en Estados Unidos, con un largo historial de seguridad.