Agentes migratorios de Estados Unidos detuvieron a un ciudadano argentino en un reciente operativo en el estado de Maryland. El hombre, identificado como Alejandro Saúl Rico, entró al país norteamericano para visitar un parque de diversiones, pero se quedó viviendo allí durante años con su visa vencida.
La captura se produjo en el marco de un procedimiento de control dirigido a personas con antecedentes penales. Según el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el individuo registra un historial judicial y un arresto previo.
El detenido confesó su ingreso y el de su familia a través de la ciudad de Miami, en el estado de Florida, con un permiso de visitante. Tras un viaje turístico a Disney World, se instalaron en un barrio de Silver Spring, en Maryland.
El problema legal comenzó al vencer el plazo autorizado por las autoridades para su estadía, ya que Rico no renovó la documentación ni tramitó un cambio de categoría para su visado.
El organismo federal detalló la emisión de una visa B1 a favor del argentino en el año 2006. Dicho permiso expiró en 2016, pero el hombre continuó su residencia en territorio estadounidense más allá de esa fecha límite.
En la actualidad, el ciudadano permanece bajo custodia del ICE a la espera de los procedimientos legales correspondientes. Esta situación administrativa tiene altas probabilidades de derivar en su expulsión definitiva de Estados Unidos.
La subsecretaria interina del organismo, Lauren Bis, justificó el accionar oficial para endurecer los controles. "Demasiados extranjeros creen que pueden exceder el tiempo permitido de una visa, desaparecer en el interior del país y evitar las consecuencias de violar nuestras leyes migratorias", apuntó la funcionaria.