Donald Trump amenazó a Irán con un "ataque muy duro" si no cesa la ofensiva contra el Líbano

El presidente estadounidense volvió a endurecer su discurso contra Irán al advertir sobre represalias militares si no frena su influencia en Líbano.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, volvió a tensionar las negociaciones de paz con Irán al advertir que podría ordenar un ataque “muy duro” si no detiene lo que considera maniobras de influencia y desestabilización en distintos puntos de Medio Oriente.

"Irán debe impedir de inmediato que sus agentes a sueldo en el Líbano causen problemas. Si no lo hacen, volveremos a golpear a Irán con mucha fuerza, igual que la semana pasada, ¡pero aún más!", publicó en su cuenta en Truht.

El mandatario apuntó directamente contra la presencia iraní en zonas de conflicto en distintos puntos de Medio Oriente y reclamó que Irán frene de inmediato a sus “representantes altamente pagados” en el terreno regional. Según su planteo, ese entramado de actores estaría impulsando focos de inestabilidad, especialmente en áreas donde Estados Unidos sigue de cerca la evolución de la seguridad.

Trump fue más allá y planteó que, de no haber cambios en la conducta de Teherán, la respuesta de Washington podría ser “muy dura de nuevo”, reforzando la idea de una escalada posible si no se cumplen sus exigencias.

La presión económica de Trump sobre el estrecho de Ormuz

El mensaje de Washington no se limitó al plano militar. Trump también advirtió que Estados Unidos avanzará con la implementación de “peajes” en el estrecho de Ormuz si no se alcanza un acuerdo con Irán en un plazo de 60 días, una medida que profundiza la presión económica sobre Teherán.

El estrecho de Ormuz, una de las rutas más sensibles del comercio energético global, aparece nuevamente como herramienta de disputa geopolítica. La posibilidad de restricciones o costos adicionales en el paso marítimo suma tensión a un escenario ya cargado de fricciones en Medio Oriente.

Con esta doble advertencia, militar y económica, la administración estadounidense refuerza su estrategia de máxima presión sobre el gobierno iraní, en un contexto de creciente inestabilidad regional y señales de endurecimiento del conflicto diplomático.

TEMAS RELACIONADOS