Estados Unidos autorizó operaciones a cinco petroleras en Venezuela
En el anuncio oficial comunicado el viernes, también se habilitaron los contratos para "nuevas inversiones en el sector del petróleo y el gas" para todas las empresas que quieran hacer negocios en el país sudamericano.
Chevron, Eni, Repsol, BP y Shell son las empresas beneficiarias.
Estados Unidos anunció este viernes la emisión de dos licencias generales que habilitan a cinco grandes petroleras internacionales a reanudar plenamente sus operaciones en Venezuela y a firmar nuevos contratos de inversión en el sector energético, siempre bajo supervisión de Washington.
Las compañías beneficiadas son Chevron, Eni, Repsol, BP y Shell. Las licencias, según indica el anuncio, autorizan “todas las transacciones” vinculadas al sector petrolero venezolano y también abren la puerta a nuevas inversiones en petróleo y gas para otras empresas interesadas.
La medida representa un avance decisivo hacia la reapertura total del sector, que permanecía bajo sanciones estadounidenses desde 2019. Tras la salida del poder de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, Washington había restringido las exportaciones de crudo venezolano a esquemas bajo control directo de Estados Unidos y endurecido el bloqueo contra envíos realizados mediante “buques fantasma”.
El nuevo gobierno encabezado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez inició rápidamente negociaciones con la administración de Donald Trump, con la participación directa del secretario de Estado Marco Rubio. “Las relaciones con Venezuela son tan buenas como uno podría desear”, afirmó Trump, quien además elogió la gestión de Rodríguez y anticipó una futura visita al país, sin precisar fecha.
En paralelo, Caracas aprobó una nueva ley de hidrocarburos que flexibiliza las condiciones para la inversión extranjera, luego de años marcados por contratos incumplidos, litigios internacionales y fuertes restricciones a las multinacionales. Hasta ahora, Chevron era la única empresa estadounidense autorizada a operar en el país, mediante permisos limitados y en asociación con la petrolera estatal PDVSA.
Las nuevas licencias se complementan con otras autorizaciones para adquirir equipamiento, operar en puertos y aeropuertos y facilitar la actividad en una industria que sufrió un fuerte deterioro. Desde el Departamento de Estado destacaron que Venezuela “tiene un enorme potencial económico” y que estas medidas buscan impulsar una recuperación sostenible.
No obstante, no todas las petroleras comparten el optimismo que se muesta hacia al mundo. El CEO de ExxonMobil, Darren Woods, advirtió que podrían pasar años antes de que las inversiones resulten rentables, en un contexto de infraestructura dañada y baja capacidad operativa. ExxonMobil no figura entre las empresas autorizadas.
Delcy Rodríguez
Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela.
Según el esquema vigente, las transacciones con PDVSA quedan habilitadas siempre que las compañías acepten resolver eventuales disputas en tribunales estadounidenses. Además, los ingresos generados se canalizan de manera provisoria a cuentas supervisadas por el Departamento del Tesoro en Qatar, debido a los litigios pendientes que podrían bloquear fondos en bancos de Estados Unidos.
La decisión generó críticas en sectores de la oposición demócrata, que impulsaron una iniciativa para auditar el destino de esos recursos. Las licencias, además, excluyen operaciones con personas o entidades vinculadas a Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba y China.
Venezuela cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo. En 2025 logró producir 1,2 millones de barriles diarios, un fuerte repunte frente a los 300.000 de 2020, aunque aún lejos de los tres millones alcanzados en su máximo histórico a comienzos de siglo.