Elecciones en EEUU: los triunfos clave del Partido Demócrata que convirtieron la "ola azul" contra Donald Trump en un tsunami

Los republicanos perdieron el control tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado y, además, entregaron cuatro gobernaciones. Las derrotas en los estados de Texas, donde Elon Musk habría financiado gran parte de la campaña, y Kansas, donde fracasaron por primera vez en 96 años, las más estrepitosas y resonantes.

Donald Trump recibió un revés inapelable en las elecciones de medio término, no solo porque perdió el control del Congreso, algo que las principales encuestadoras ya prevían que podía suceder, sino por la dimensión de la derrota. El Partido Demócrata consiguió importantes triunfos en todo el país, dio vuelta siete estados en las carreras rumbo al Senado y obtuvo cuatro gobernaciones que estaban en manos republicanas, además de hacerse con la mayoría en la Casa de Representantes por un amplio margen. La "ola azul" finalmente fue un tsunami que dejó al presidente en una delicada situación de cara a los últimos dos años de su mandato.

En orden de relevancia, es imposible no mirar en primer lugar hacia Texas, bastión del Partido Republicano por excelencia. James Talarico obtuvo su banca en el Ala Norte del Capitolio y rompió una racha de 38 años sin victorias legislativas, mientras que la descendiente de mexicanos Gina Hinojosa le sacó la reelección a Greg Abbott y se convirtió en la primera gobernadora latina. Talarico, además, bajó a Ken Paxton, cuya campaña habría sido financiada por Elon Musk debido a su interés en la zona porque es donde tiene la base de SpaceX y, además, por su interés en construir más data centers. "Los centros de datos en el espacio se ven bastante atractivos", escribió en X, tras conocerse los resultados.

El durísimo doble golpe para el Ejecutivo ilustra, además, el impacto del voto hispano: a nivel nacional, obtuvieron el 69% del apoyo contra el 30% de Trump, según un análisis de The New York Times.

No hay que moverse demasiado para observar otro batacazo: un poquito más al norte, en Kansas, Adam Hamilton venció a Roger Marshall y se convirtió en el primer senador demócrata del estado desde 1932. En la previa, un informe de The New York Times reveló que Marshall, obstetra de profesión, había denunciado a cientos de pacientes por facturas impagas. Muchos de ellos terminaron presos. "Trata a los demás como quieres que te traten a ti", tomó de la Biblia para su discurso el pastor Hamilton.

En esa misma línea, Troy Jackson destronó en Maine a Susan Collins, quien se encontraba en el mismo cargo desde que asumió en 1992. Con 73 años y en busca de su sexto mandato consecutivo, era una de las bancas rojas más vulnerables.

En tándem, las Carolinas fueron las que asestaron los primeros puñetazos por la tarde del martes: Roy Cooper y Annie Andrews dieron vuelta las bancas de Carolina del Norte, un habitual swing state, y Carolina del Sur, ambas en disputa abierta según las encuestas previas. Iowa y Ohio, otros dos estados pendulares, también cayeron para el lado azul tanto en las gobernaciones como en el Senado: Josh Turek y Sherrod Brown se impusieron en el Congreso y Rob Sand y Amy Acton ganaron sus administraciones.

Otra elección clave para los dems fue la que se llevó adelante en Michigan, donde Abdul El-Sayed derrotó ampliamente a Mike Rogers y se transformó en el primer senador musulmán en la historia de Estados Unidos. Si bien no fue uno de los casos en los que se dio vuelta el voto, ya que el representante de Michigan ya era demócrata, sí representó un triunfo contra el discurso pro-Israel y el apoyo de Trump a la guerra en Medio Oriente.

Las gobernaciones también se tiñeron de azul

Además de los ya mencionados triunfos en Texas, Iowa y Ohio, hubo otras dos victorias importantes para los demócratas: Keisha Lance Bottoms y Aaron Ford dieron vuelta sus estados e hicieron historia al convertirse en los primeros gobernadores afroamericanos en sus respectivos estados, Georgia y Nevada. Lance Bottoms, además, es la primera mujer y, también, la primera mujer negra en quedarse con el cargo.

En total, se pusieron en juego 36 gobernaciones, de las cuales 22 quedaron pintadas de azul y 12 de rojo (faltan definirse Alaska y Kansas), dando vuelta los cinco estados ya mencionados.

La lucha en la Cámara de Representantes

Lo que sería la Cámara de Diputados en Argentina tuvo una lucha un tanto más encarnizada, pero no menos favorable para los demócratas. De los 435 escaños que se pusieron en juego, los azules se impusieron sobradamente: a falta de algunas carreras todavía por confirmarse, el Partido Demócrata ya cuenta con 250 bancas confirmadas, de las cuales sumó hasta el momento 38 en relación a las que tenía antes y dio vuelta 40 distritos, entre ellos en lugares clave de Texas, Arizona y Nevada.

Además, si bien se terminó imponiendo claramente el Partido Republicano, los dems asustaron en Florida, donde la candidata roja María Salazar estuvo a punto de perder con el azul Elliot Rodríguez en el distrito de Miami-Dade (donde se encuentra la ciudad de Miami), a quien apenas superó por aproximadamente mil votos. A pesar de ello, el GOP perdió en otras 8 zonas en lo que no solo es una zona ampliamente republicana, sino un fuerte ala trumpista y sede de su residencia de Mar-a-Lago.

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