
Se cumple un cuarto de siglo de aquel icónico festejo del ídolo dedicado a la dirigencia, pero principalmente al ingeniero que por entonces comandaba el club. Un Topo Gigio que desató una pelea que perdura en el tiempo puertas adentro y puertas afuera de Brandsen 805.
En tiempos de grietas y convulsión social, los argentinos mantienen una tradición que se serió hace cinco décadas, pero que cuenta con una historia de casi cuatro siglos.
Con una fusión de géneros, que se mueve entre el R&B, soul, funk, rap y algunos toques de reggaeton, la jam que conduce el baterista Francisco Alduncín salió de los boliches y llenó Obras Sanitarias, su primer microestadio, con una pila de invitados de alto vuelo: Bersuit, Hilda Lizarazu, Nahuel Pennisi y Juanse, algunos de los que dieron el presente.



