
En tiempos de grietas y convulsión social, los argentinos mantienen una tradición que se serió hace cinco décadas, pero que cuenta con una historia de casi cuatro siglos.
Con una fusión de géneros, que se mueve entre el R&B, soul, funk, rap y algunos toques de reggaeton, la jam que conduce el baterista Francisco Alduncín salió de los boliches y llenó Obras Sanitarias, su primer microestadio, con una pila de invitados de alto vuelo: Bersuit, Hilda Lizarazu, Nahuel Pennisi y Juanse, algunos de los que dieron el presente.



