El magnate sudafricano Elon Musk, exfuncionario del gobierno de Donald Trump y mayor contribuyente individual a la campaña republicana, reaccionó con ironía a la sorpresiva derrota oficialista en el estado de Texas, base de operaciones de su empresa SpaceX.
Musk financió con casi u$s500 millones la campaña republicana. Esto lo convierte en el mayor contribuyente individual en un ciclo de elecciones federales desde que en 2010 se permitió el gasto ilimitado en campañas, según el rastreador OpenSecrets.
Una buena parte de este monto, u$s168 millones, se destinaron a apoyar a Ken Paxton, el candidato republicano al Senado por Texas.
Sin embargo, el demócrata James Talarico derrotó a Paxton, un estrecho aliado de Trump, y se convirtió en el primer demócrata en ganar un cargo estatal en Texas desde 1994.