Elecciones en Brasil: la recta final de la votación más polarizada de su historia

La última encuesta sitúa a Lula con 45 puntos, frente a 33 de Jair Bolsonaro. Los discursos de odio y la violencia dotaron las calles de una extrema grieta, que se espera se refleje en las urnas.

Lula o Bolsonaro. Bolsonaro o Lula. Estos son los dos nombres que se subirán al ring en las elecciones del próximo 2 de octubre, en las que se elegirá al nuevo presidente de Brasil.

Y aunque son once los aspirantes al Palacio de Planalto, la elección es ya la más polarizada en la historia del país, en donde se dirimen dos modelos antagónicos.



Según el último sondeo publicado por la consultora Datafolha, el líder del PT y dos veces expresidente, lleva ventaja por 45 puntos frente a 33 de Bolsonaro. Lo siguen el centroizquierdista Ciro Gomes, con 8 puntos, quien casi empataría a Simone Tebet, con 5.

Aunque con estos números la victoria de Lula estaría casi asegurada, para que un candidato gane las elecciones en primera vuelta es necesario que consiga más del 50% de los votos, sin considerar los nulos ni la votación en blanco.

Pese a que hay unanimidad con respecto a los números a favor de Lula, tal como sucedió en Estados Unidos, el fantasma del fraude sobrevuela en estas elecciones.

Tal es así que, en una de las últimas apariciones, el presidente brasileño advirtió que de no tener el 60% de los votos, “algo anormal habría sucedido”.

Quiénes son Lula da Silva y Jair Bolsonaro y cuáles son sus promesas de campaña

Exmilitar retirado de con 67 años, Jair Bolsonaro, fue diputado durante siete períodos y este es su primer mandato como presidente.

Pasó por diez partidos a lo largo de su trayectoria política, estuvo casado tres veces y es padre de cinco hijos, siendo tres de ellos también políticos.

Está afiliado al Partido Liberal y se hizo conocido por sus posturas conservadoras y nacionalistas, considerándolo uno de los mayores exponentes mundiales de la extrema derecha.

Enfatizar en la baja de los combustibles y en las ayudas sociales son dos de las banderas más fuertes que utiliza en la campaña, así como la deflación que acompañó durante los últimos meses a Brasil.

A favor de la penalización de la interrupción voluntaria del embarazo y de la utilización de armas de fuego, muchas veces se lo comparó con Donald Trump.

Sin embargo, la imagen negativa de Bolsonaro aumentó exponencialmente durante la pandemia y hubo masivas movilizaciones en su contra a lo largo y a lo ancho de todo el país, en donde lo acusaban de “genocida” por relativizar el virus y tratarlo de “gripezinha”.

Lula da silva es extornero mecánico, tiene 76 años y es la sexta vez que se presenta como aspirante al palacio de Planalto.

Fue dos veces presidente en 2002 y en 2006 y pasó 580 días en prisión entre 2018 y 2019, por dos condenas de corrupción que luego fueron anuladas por la justicia en 2021.

En estas elecciones, Lula se alió con un dirigente de la centroderecha, Gerardo Alckmin, hombre muy católico con quien compitió en las elecciones de 2006 y con quien busca pelear el voto religioso.

Hacer una moneda digital para todo el Mercosur, un gran plan de obras públicas para revitalizar la economía, y subir el salario mínimo son algunas de las promesas de campaña del exlíder metalúrgico.

Una campaña signada por la violencia

En una elección que parece será la más polarizada de la historia moderna del país, una serie de hechos violentos demostraron que en estos comicios la ira es moneda corriente. Y pese a los intentos por querer tratarlos como casos policiales aislados, estos tres hechos demuestran que las calles están teñidas de discursos que reivindican la violencia.

  • Un simpatizante de Bolsonaro asesinó a un militante del PT

El 7 de septiembre en el estado de Mato Grosso, Rafael Silva de Oliveira, de 22 años, asesinó a su compañero de trabajo Bendito Cardoso dos Santos tras una discusión política. El homicida asesinó a su compañero con un cuchillo y un hacha luego de que la víctima mortal lo golpeara.

  • Marcelo Arruda, asesinado en su cumpleños

Otro caso tuvo como protagonista al dirigente Marcelo Arruda, mientras festejaba su cumpleaños en Foz de Iguazú cuando un policía irrumpió en plena fiesta y ejecutó a Arruda mientras gritaba consignas a favor de Bolsonaro.

Para la policía, este fue un crimen con motivaciones políticas, ya que la temática del cumpleaños era del PT y Arruda llevaba puesta una remera con la cara de Lula da Silva.

  • La insólita muerte de Luis Carlos Ottoni

Era simpatizante bolsonarista, y al ver el vehículo de la concejal Cleres Relevante con calcomanías de Lula y el PT chocó de manera intencional el vehículo, lo que despertó una persecución policial.

Al intentar escapar de la policía local, el empresario perdió el control de la camioneta tras cruzar el puente sobre el Río Jacuí y perdió la vida. Estos son solo ejemplos de la escalada de violencia que lamentablemente se vive en las calles brasileñas.

Sin embargo, hay otras manifestaciones pacíficas que también llaman a elegir por uno u otro candidato sin un discurso agresivo.

En ese sentido, varios artistas y celebridades brasileñas decidieron sumarse a esta elección; por ejemplo, una campaña a favor de Lula se viralizó en donde decena de músicos piden que el voto “vire”.

El 2 de octubre es otra oportunidad que tiene la sociedad brasileña para demostrar en las urnas qué modelo de país quieren, ante una votación que no solo tendrá los ojos puestos de América Latina, sino del mundo entero.

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