Para el 40% de los votantes brasileños, hay enormes chances de que se produzcan hechos de violencia el domingo, día en que se celebrarán las elecciones presidenciales, según arrojó una encuesta realizada por Datafolha.
Para el 40% de los votantes brasileños, hay enormes chances de que se produzcan hechos de violencia el domingo, día en que se celebrarán las elecciones presidenciales, según arrojó una encuesta realizada por Datafolha.
Por su parte, el 27% supone que las chances de que haya violencia son medias, el 11% que son mínimas, el 19% que son nulas, y el 3% restante prefirió no opinar.
Entre las mujeres, el 45% opinó que las posibilidades de que se registren hechos de violencia son altas, mientras que entre los hombres ese porcentaje fue menor (34%).
El 56% de los electores de la franja que va de los 16 a los 24 años asegura que hay grandes probabilidades de que haya violencia, un índice que cae conforme a la edad, ya que en las personas mayores a 60 años la tasa baja a 33%.
Entre los votantes de Luis Inácio Lula da Silva, la mitad (50%) cree que habrá hechos violentos, mientras que solo el 29% de los votantes de Jair Bolsonaro prevén esa posibilidad.
En tanto, el 9% de los encuestados admite que podría abstenerse de concurrir a votar por miedo a que ocurran hechos de violencia.
El Tribunal Superior Electoral de Brasil (TSE) restringió la portación de armas de fuego en los centros de votación y en un perímetro de 100 metros a la redonda, a partir de las 48 horas previas a la elección y hasta 24 horas después.
La restricción, definida por el pleno del TSE en forma unánime y ya prevista en la ley electoral, también valdrá para el 30 de octubre, fecha prevista en caso de que haya una segunda vuelta, y exime a las fuerzas de seguridad que estén trabajando esos días.