Durante la segunda jornada de la cumbre de líderes de la OTAN en Ankara, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el fin del acuerdo marco de alto el fuego con Irán.
El presidente de Estados Unidos habló ante dirigentes de la OTAN y aseguró que los iraníes son "gente enferma, dirigida por gente enferma, mala y violenta".
Durante la segunda jornada de la cumbre de líderes de la OTAN en Ankara, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el fin del acuerdo marco de alto el fuego con Irán.
Acompañado por el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, el mandatario estadounidense fue tajante al asegurar que la tregua "se terminó" y calificó al régimen de Teherán como "basura". El anuncio llega tras una nueva escalada militar en el estrecho de Ormuz, donde fuerzas estadounidenses lanzaron un fuerte ataque de represalia luego de que Irán agrediera a tres embarcaciones comerciales.
El frágil alto el fuego, firmado originalmente el 8 de abril y reforzado con una tregua el 17 de junio, se desmoronó por completo tras los recientes ataques cruzados. Según detalló Trump, tras permitirse el funeral del líder supremo iraní, Irán reanudó el lanzamiento de cohetes contra buques internacionales.
El mandatario afirmó que por esa razón les dieron "muy duro" la noche anterior, en referencia a los bombardeos de precisión estadounidenses que alcanzaron más de 80 objetivos. Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán respondió con un comunicado donde aseguró haber destruido 85 instalaciones militares de EE. UU. en Bahréin y Kuwait, además de haber derribado un dron MQ-9.
Fiel a su estilo directo y combativo, Trump justificó su rechazo a mantener vías de diálogo con el régimen de Teherán acusándolos de mentir sistemáticamente sobre los términos pactados. “Para mí se ha acabado. No quiero negociar con ellos, porque son basura. Son gente enferma, dirigida por gente enferma, mala, violenta. Si tuvieran un arma nuclear, la usarían”, sostuvo.
El mandatario criticó duramente que, tras acordar la prohibición de armas nucleares, los portavoces iraníes negaran los términos ante los medios, asegurando que salen a bromear con la prensa y dicen que ni siquiera hablaron del tema.
Aunque Trump mencionó que sus negociadores, Steve Witkoff y Jared Kushner, podrían seguir conversando formalmente si lo desean, reiteró que, por su parte, considera el proceso completamente terminado. El presidente también responsabilizó a Irán de la muerte de miles de soldados estadounidenses, una afirmación que contrasta con los registros oficiales del conflicto actual, que reportan 16 bajas en combate.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, le respondió a su par de Estados Unidos, Donald Trump, quien expuso en varias oportunidades su intención de apoderarse de la isla en el marco de la tensión entre ambos gobiernos, y afirmó que su país no va a "renunciar" a su "soberanía".
En diálogo con la cadena Sky News, Díaz-Canel remarcó que su administración no busca los conflictos, aunque lanzó una advertencia. "No queremos una guerra, pero tampoco le tenemos miedo. Nos estamos preparando para que no nos tome por sorpresa ni seamos derrotados. Somos un país de paz. No somos una amenaza para nadie, sino al contrario: brindamos solidaridad al mundo. Cuba no es una nación en conflicto, no somos una colonia y no vamos a renunciar a nuestra soberanía ni a la independencia", expresó.
En tal sentido, cuestionó la postura "amenazante" del gobierno estadounidense y remarcó que se trata de "una estrategia de intoxicación mediática y de guerra psicológica". También subrayó que la gestión republicana expresó "muchas mentiras y manipuló".
Los dichos ocurrieron después de que el Parlamento cubano aprobara un paquete de reformas económicas destinadas a ampliar la participación del sector privado y atraer inversiones. Ese contexto alimentó las especulaciones sobre un posible cambio en la relación bilateral, aunque hasta el momento ninguna de las administraciones confirmó la existencia de conversaciones formales.
Por su parte, Trump sorprendió el miércoles con un cambio de discurso respecto de Cuba al asegurar que el gobierno de Díaz-Canel "se está acercando" a Estados Unidos. La declaración fue realizada durante un acto oficial en Dakota del Norte y llamó la atención porque se produjo después de meses marcados por sanciones económicas y fuertes críticas hacia La Habana.
El mandatario hizo esas declaraciones durante la inauguración de la Biblioteca Presidencial Theodore Roosevelt, en Dakota del Norte, donde afirmó: "Cuba, después de muchas, muchas décadas, se está acercando a nuestra órbita". Aunque no dio detalles sobre negociaciones bilaterales, sus palabras fueron interpretadas como una señal de distensión en el vínculo entre ambos países.