Los integrantes de la agrupación británica Massive Attack fueron detenidos, aislados e interrogados por la policía tras su concierto del 29 de julio en el Teatro Estatal de Singapur por ondear una bandera palestina al cierre del evento.
Los músicos de Massive Attack fueron aislados e interrogados por la policía. Además, registraron las habitaciones del hotel donde se hospedaban y confiscaron sus pasaportes. El grupo no podrá volver a tocar en la ciudad-estado asiática.
Los integrantes de la agrupación británica Massive Attack fueron detenidos, aislados e interrogados por la policía tras su concierto del 29 de julio en el Teatro Estatal de Singapur por ondear una bandera palestina al cierre del evento.
A través de un comunicado publicado el 2 de agosto en Instagram, los músicos revelaron detalles del operativo policial. Las autoridades registraron las habitaciones de hotel de los artistas y confiscaron los pasaportes de varios miembros de forma temporal.
Durante la presentación musical, amplios sectores del público iniciaron cánticos a favor de una Palestina libre de manera espontánea. Frente a esta situación, la banda decidió acompañar el reclamo y alzó el símbolo nacional de ese territorio frente a los espectadores.
En su mensaje oficial, el grupo expresó su sorpresa ante la severa respuesta estatal. "Por nuestra parte, no imaginábamos que el mero hecho de ondear la bandera de un Estado soberano reconocido por 157 países (Palestina) pudiera infringir ninguna ley", declararon.
Tras este episodio, la banda no podrá volver a actuar en el territorio asiático. La decisión gubernamental se ampara en normativas que prohíben exhibir emblemas nacionales externos sin un permiso especial.
Pese a las represalias, los artistas validaron su acción frente a las restricciones del país. "Nos enorgullece haber realizado esta expresión espontánea junto a nuestros fans en Singapur", expresaron en su comunicado.
Además, justificaron el accionar de los asistentes como una respuesta directa ante los conflictos actuales en Medio Oriente. Explicaron que los fanáticos "sintieron claramente la obligación moral de mostrar su solidaridad con el pueblo palestino ante la realidad que vive actualmente de ocupación ilegal, apartheid y genocidio, y aplaudimos su valentía al hacerlo".