La histórica ola de calor que golpea a Europa sumó un nuevo capítulo crítico en el oeste de Francia, donde cerca de 70.000 hogares se quedaron sin electricidad este miércoles debido a un fallo técnico ligado a las altas temperaturas.
Después de confirmar 40 muertes por el termómetro al rojo vivo, para este miércoles se prevén temperaturas máximas de 44 grados en Burdeos y 41 en París.
La histórica ola de calor que golpea a Europa sumó un nuevo capítulo crítico en el oeste de Francia, donde cerca de 70.000 hogares se quedaron sin electricidad este miércoles debido a un fallo técnico ligado a las altas temperaturas.
La prefectura confirmó el origen accidental del hecho y descartó heridos, mientras los equipos técnicos corren contra el reloj para restablecer el servicio.
La ola de calor no da tregua: con 58 departamentos franceses en alerta roja y picos de casi 40 °C en zonas costeras tradicionalmente templadas: se esperan 44° en Burdeos y 41° en París. Así las cosas, Europa se enfrenta a un escenario para el que no está diseñada.
El colapso de las redes eléctricas y la fiebre por conseguir sistemas de refrigeración demuestran la urgencia de adaptar las infraestructuras de un continente que ya no puede esquivar los efectos del cambio climático. Desde Francia, en C5N aseguran que hay boom de compras de aires acondicionados como nunca antes.
En medio de la desesperación, el pronóstico del tiempo para Francia indica que el alivio llegará recién el fin de semana, cuando se espera que el termómetro comience a normalizarse.
Europa enfrenta un nuevo verano salvaje, con temperaturas récords que marcan el pulso del avance del cambio climático, obligando al Viejo COntinente