La condenada a muerte Christa Pike se despertó y pudo hablar sin problemas aunque enfrenta una serie de complicaciones médicas. Hace unas semanas, la asesina sobrevivió a dos inyecciones letales por el crimen de una joven de 19 años en 1995 y fue trasladada a un hospital de Tennessee.
Uno de sus abogados Randy Spivey habló con varios medios estadounidenses y contó que "para sorpresa de todos" Christa Pike despertó, contrariamente a la información que brindaron a principios de semana, donde explicaron que la mujer tuvo muerte cerebral.
Tras recobrar la consciencia lo primero que preguntó Christa fue "¿dónde estoy y quiénes son ustedes?". Según CBS News, el abogado explicó que "sus manos parecían como si inflaras un guante quirúrgico", ahora sufre una serie de complicaciones como un coágulo de sangre en el brazo y problemas para tragar que le impedían comer, además de brazos y manos hinchadas.
A pesar de que en Estados Unidos son recurrentes las condenas a muerte por medio de inyección letal, Christa es la primera que sobrevive a dos dosis. El anestesiólogo que asesora al equipo de la defensa, explicó que no le llegó suficiente pentobarbital a su torrente sanguíneo como para causar su muerte.
"La mayor parte del pentobarbital, en lugar de circular por su cuerpo, acabó en sus brazos, y así fue como sobrevivió", explicó el médico. Según la BBC, el doctor explicó que probablemente se "se haya extendido por el tejido subcutáneo de Pike en vez de entrar en su torrente sanguíneo".
El asesinato de Colleen Slemmer y la condena a Christa Pike
El caso se remonta a 1995, en Knoxville, cuando Pike, de 18 años, y su novio, Tadaryl Shipp, atrajeron a su compañera de estudios, Colleen Slemmer, hacia una zona boscosa para atacarla con un cúter y golpearla con una piedra, y luego de torturarla la asesinaron.
La asesina Christa Pike (a la izquierda) y la víctima Colleen Slemmer (derecha).
(AP Photo/George Walker IV)
El crimen causó conmoción ya que el hombre le grabó un pentagrama en el cuerpo de la víctima, un símbolo en forma de estrella asociado al satanismo, y por eso lo relacionaron con un crimen "satánico" que era común entre la década de 1980 a 1990.
La pareja de Pike, Tadaryl Shipp, tenía 17 años cuando se cometió el crimen y fue condenado a cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional, ella fue la única condenada a la pena máxima.