Al menos 21 muertos y más de 100 heridos, 25 de ellos de gravedad, fue el saldo trágico de un choque de trenes en el sur de España, cuando uno de ellos, de la empresa Iryo y con dirección a Madrid, descarriló a la altura de la estación de Adamuz, en la región de Córdoba, y se estrelló contra otro convoy de alta velocidad, que realizaba el trayecto Madrid-Huelva.
Según la empresa ferroviaria española Renfe, el tren de Iryo descarriló a cerca de las 19:45, “produciéndose multitud de heridos y fallecidos” y volcándose dos vagones en el incidente e invadiendo la vía contigua. Luego, este siniestro provocó el descarrilamiento de otro formación de alta velocidad Alvia que iba dirección Madrid-Huelva, el cual también se ha salido de la vía tras realizar una frenada de emergencia.
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Además, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible del Gobierno de España, Óscar Puente, informó a través de sus redes sociales que sigue desde el Centro de Gestión de Red H24 de Adif "la información del grave accidente ferroviario en Adamuz". Además, añadió: "El impacto ha sido terrible provocando que las dos primeras unidades del tren de Renfe salieran despedidas como consecuencia del mismo. La cifra de víctimas no se puede confirmar en este momento. Lo fundamental ahora es auxiliar a las víctimas".
El Ayuntamiento de Córdoba constituyó la Mesa de Emergencia tras el accidente ferroviario. Se enviaron al lugar del accidente cinco vehículos de Bomberos y 15 efectivos; 11 vehículos de Policía Local con 28 agentes cargados de material de apoyo (mantas, agua e iluminación, tres carpas de puesto de mando avanzado); 12 efectivos y tres todoterrenos de Protección Civil; cinco grupos electrógenos y tres autobuses de auxilio.