El Supremo Tribunal Federal de Brasil comienza este lunes el juicio contra el expresidente Jair Bolsonaro y otros siete exfuncionarios por el intento del golpe de estado que tuvo lugar el 8 de enero de 2023 y, si es declarado culpable, puede ser condenado a una pena de hasta 40 años de prisión.
A partir de este lunes y hasta el 2 de junio, los jueces escucharán a los 82 testigos presentados por la Fiscalía y por los ocho acusados. Este lunes es el turno, entre otros, de los excomandantes del Ejército y de la Fuerza Aérea, quienes admitieron reuniones con Bolsonaro donde se los invitó a apoyar un golpe de estado.
Luego de que se presenten los testigos de la Fiscalía, el proceso continuará con los testimonios aportados por los acusados, y a partir del 30 de mayo será el turno de los testigos convocados por el líder derechista. Está previsto que el fallo se conozca entre septiembre y octubre de este año.
El exmandatario y sus funcionarios están acusados de alentar el asalto a la Plaza de los Tres Poderes y de elaborar un plan que incluía, presuntamente, el asesinato del presidente Luiz Inácio Lula da Silva para impedir que asumiera el poder tras su triunfo en las elecciones de 2022.
Brasil golpe
El intento de golpe causó destrozos en las sedes de los tres poderes.
La Corte Suprema de Brasil consideró en marzo de este año que hay pruebas suficientes para juzgar a los ocho acusados por los delitos de abolición violenta del Estado democrático de derecho, intento de golpe de Estado, implicación en organización criminal armada, daño calificado y deterioro de patrimonio.
Además de Bolsonaro, son juzgados su exayudante de campo, Mauro Cid; el excomandante de la Marina, Almir Gabriel; el exministro de Justicia, Anderson Torres; de Seguridad Institucional, Augusto Heleno Ribeiro; de Defensa, Paulo Sergio Nogueira; de la Presidencia, Walter Braga Neto; y el diputado y exdirector de la Agencia Brasileña de Inteligencia, Alexandre Ramagem.