El expresidente brasileño Jair Bolsonaro convocó a sus seguidores a participar en una "gran manifestación" el próximo 21 de abril en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, dos meses después de una primera demostración de fuerza en Sao Paulo.
El exmandatario de extrema derecha publicó un video en sus redes sociales donde informó que el 21 de abril realizará una "gran manifestación" en Río de Janeiro.
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro convocó a sus seguidores a participar en una "gran manifestación" el próximo 21 de abril en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, dos meses después de una primera demostración de fuerza en Sao Paulo.
"Daremos seguimiento a lo ocurrido en Sao Paulo el 25 de febrero brindando información sobre nuestro Estado democrático de derecho", expresó el exmandatario de extrema derecha en un video compartido en sus redes sociales este sábado.
Según estimaciones de investigadores, la manifestación en Sao Paulo reunió a unas 185.000 personas y ocurrió después de un gran operativo policial en el marco de la investigación sobre un supuesto intento de golpe a Lula da Silva fomentado por Bolsonaro y algunos de sus colaboradores más cercanos. Durante ese operativo, realizado el 8 de febrero, al expresidente se le prohibió salir del territorio brasileño.
Los investigadores cuentan con un documento que contenía un proyecto de decreto destinado, según indicaron, a "impedir el acceso al poder del presidente legítimamente elegido", convocaba a nuevas elecciones y disponía la detención del presidente del Tribunal Supremo Electoral, Alexandre de Moraes.
Este proyecto de decreto es "la mayor fake news de la historia de Brasil", denunció en el mismo video Bolsonaro, que siempre ha proclamado su inocencia y se dice víctima de "persecución", y agregó que evocará ese tema durante la manifestación del 21 de abril.
Unos días después del operativo policial, Bolsonaro pasó dos noches en la Embajada de Hungría en Brasilia. De acuerdo al diario estadounidense The New York Times, que publicó la noticia a fines de marzo respaldada por imágenes de videovigilancia, el exjefe de Estado se "escondía para escapar de la Justicia".
La versión fue desmentida por Bolsonaro y sus abogados, quienes sostienen que su cliente sólo había ido a la Embajada para "hablar con las autoridades de un país amigo", encabezado por otro representante de la derecha radical, Viktor Orban.