Acorralado por el escándalo que significaron las fiestas celebradas en Downing Street mientras en Reino Unido regían estrictas restricciones sanitarias a raíz de la pandemia de Covid-19, el primer ministro británico, Boris Johnson, analiza una serie de medidas que tienen por objeto salvar su gobierno, en medio de pedidos de renuncia, tanto de la oposición laborista como de parte de un sector del oficialismo conservador.
Según publicaron varios medios británicos, Johnson planea lanzar la denominada “Operation Red Mead” (Operación Carne Roja), una batería de anuncios para contener a su electorado, que van desde levantar las restricciones vigentes contra el Covid-19 hasta poner un freno a la inmigración ilegal, algo que fue su caballo de batalla a partir del Brexit.
El premier tendría decidido recurrir a la Royal Navy para detener el flujo de migrantes que intentan llegar a Inglaterra de forma clandestina cruzando el Canal de la Macha. Además, habría instruido a su ministra de Interior, Priti Patel, y a la de Exteriores, Liz Truss, a que implementen un programa para deportar a los migrantes a países como Ghana y Ruanda para procesar sus solicitudes de asilo, según publicó The Times.
Johnson, además, anunció este lunes a través de su ministra de Cultura, Nadine Dorries, el congelamiento durante dos años de impuesto audiovisual con el que se financia la BBC, algo que a simple vista parece ser una represalia contra la radiotelevisión pública británica tras el escándalo en Downing Street.