Atentado suicida en una mezquita en Pakistán: hay al menos 60 muertos y 150 heridos

La explosión se produjo durante la plegaria de la tarde en la ciudad de Peshawar, cerca de la frontera con Afganistán. Las autoridades se declararon "en estado de guerra" contra el terrorismo.

Al menos 60 muertos y más de 150 personas resultaron heridas por una explosión por un ataque suicida este lunes en una mezquita en el cuartel general de la policía en la ciudad paquistaní de Peshawar.

El hecho ocurrió en el interior del templo donde había unas 260 personas, durante la plegaria de la tarde en el noroeste de Pakistán, cerca de la frontera con Afganistán, informó un responsable gubernamental local. “Hasta ahora 25 personas murieron y 120 resultaron heridas (...) Estoy aquí en el lugar de los hechos y se están efectuando las tareas de rescate”, dijo el vicecomisionado de la ciudad de Peshawar, Shafiullah Khan.

“Más cuerpos están siendo retirados. En este momento nuestra prioridad es salvar a la gente enterrada bajo los escombros”, agregó.

De acuerdo a las primeras informaciones brindadas por el oficial de la sala de control de la Policía en Peshawar, Behzaad Khan, “un atacante suicida detonó su carga en la mezquita situada en la zona de Police Lines”.

“Ha ocurrido durante las oraciones. Se ha derrumbado un edificio de dos plantas”, declaró un testigo presencial al canal de noticias local Geo TV, afirmando que se encontraba justo fuera de la mezquita cuando se produjo la explosión.

Por su parte, la agencia AFP señaló que en el lugar los socorristas llevarse a dos cadáveres en una ambulancia. Parte del techo de la mezquita y de las murallas quedaron destruidas y de los escombros salían supervivientes ensangrentados.

Ataques terroristas en Pakistán

En marzo de 2022, un ataque suicida contra una mezquita de la minoría chiita en Peshawar reivindicado por EI-K, la rama local del grupo yihadista Estado Islámico, dejó 64 muertos. Este atentado fue el peor sufrido por Pakistán desde 2018.

Pakistán enfrenta en los últimos meses un deterioro de la situación de seguridad, en particular desde que los talibanes recuperaron el poder en Afganistán en agosto de 2021.

Tras varios años de una calma relativa, volvieron a producirse atentados de la rama pakistaní de los talibanes, Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), del EI-K y de grupos separatistas baluches.

Pakistán reprocha a los talibanes que deja que estos grupos utilicen su territorio para planificar los ataques, algo que las autoridades de Kabul niegan.