Una científica de laboratorio de 28 años falleció este sábado en la región de Irkutsk, Siberia, en lo que las autoridades rusas investigan como un caso de peste. El hecho desencadenó una respuesta sanitaria de emergencia que incluyó la cuarentena de hasta 200 contactos y el cierre de cinco hospitales en la zona.
La víctima, identificada como Darya Shipilova, murió luego de haber roto accidentalmente un tubo de ensayo con Yersinia pestis viva en el Instituto Antiplagas de Irkutsk el 25 de septiembre, mientras manipulaba muestras. Llamó a una ambulancia el 29 con síntomas compatibles con la enfermedad y falleció dos días después, tras ser conectada a un respirador.
Otra versión, no confirmada, sostiene que fue mordida por una rata. También trascendió que Shipilova había participado recientemente en una expedición cerca de la frontera entre Rusia y Mongolia, donde este año se detectaron infecciones.
Los primeros síntomas de la peste neumónica suelen comenzar entre 4 y 7 días después de la exposición. Hay 200 personas bajo observación.
Alerta sanitaria en Rusia por el caso de peste detectado en Siberia
El Hospital del Distrito de Shelekhov, donde Shipilova fue atendida, fue puesto bajo cuarentena. Alrededor de 100 trabajadores del establecimiento quedaron aislados.
El medio Baikal People informó que hasta 200 personas que pudieron haber tenido contacto con ella también fueron puestas bajo observación médica. Ninguna presentó síntomas hasta el momento.
El gobernador de Irkutsk, Igor Kobzev, convocó una reunión de emergencia de la comisión sanitaria regional. "Todos los contactos identificados fueron puestos bajo observación médica", señaló.
Por su parte, el conocido epidemiólogo ruso, Gennady Onishchenko, intentó tranquilizar a los vecinos al afirmar que los portadores de la peste, los roedores y las pulgas, en Siberia ya han entrado en hibernación invernal a comienzos de octubre. Pero esto no ha disipado las preocupaciones.