Esta mujer construyó una dinámica diaria que, según su entorno, fue clave para mantenerse activa.
Jam Press
La historia de una mujer que superó los 100 años volvió a poner el foco en los hábitos cotidianos que influyen en una vida prolongada.
Desde China, un testimonio sencillo despertó interés por su enfoque alejado de dietas estrictas o rutinas exigentes.
Un estilo de vida poco convencional se consolidó como parte de su bienestar diario.
La actitud frente a los problemas aparece como un factor decisivo para el equilibrio físico y emocional.
A los 101 años, Jiang Yueqin se transformó en un ejemplo de longevidad en la provincia china de Zhejiang. Su caso llamó la atención no solo por la edad alcanzada, sino por la simpleza con la que explica los pilares de su bienestar a lo largo del tiempo.
Lejos de fórmulas extremas o métodos complejos, su rutina se apoya en hábitos cotidianos y decisiones personales que priorizan el descanso, la calma y el disfrute de pequeños rituales diarios. Su historia fue recogida por medios locales y replicada por su particular forma de entender el paso del tiempo.
Con una vida dedicada en gran parte al cuidado de su familia y un presente marcado por horarios poco tradicionales, Jiang construyó una dinámica diaria que, según su entorno, fue clave para mantenerse activa y lúcida a una edad poco frecuente.
Jiang Yueqin
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Qué hábito potencia la longevidad según la señora que alcanzó los 101 años
Jiang Yueqin pasó gran parte de su vida criando a sus siete hijos y ocupándose de diversos trabajos de cuidado. Sin embargo, en los últimos años adoptó un ritmo distinto al habitual, con horarios nocturnos que contrastan con las costumbres más extendidas entre personas de su edad.
Actualmente, suele mantenerse despierta hasta altas horas de la madrugada viendo televisión y se levanta cerca de media mañana, sin alarmas ni interrupciones. Al iniciar el día, repite un ritual que considera indispensable, el cual consiste en tomar una taza de té verde intenso, una práctica que sostiene desde hace tiempo y que forma parte central de su rutina.
Jiang Yueqin
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Según relató su hija, este cambio de horarios comenzó luego de una intervención quirúrgica en una de sus manos. Durante la recuperación, redujo su actividad física y empezó a dormir más durante el día, lo que modificó progresivamente su descanso nocturno hasta convertirse en un hábito estable.
Más allá del sueño y la alimentación, su familia remarca que el rasgo más importante de su longevidad es su forma de enfrentar la vida. Jiang evita el enojo constante, no guarda resentimientos y mantiene una actitud tranquila ante los problemas cotidianos, un equilibrio emocional que, según su entorno, es tan relevante como cualquier costumbre física.