Una médica advirtió por qué dormir esta cantidad de horas es peligroso: pocos lo sabían

La doctora Sara Marín advierte cómo los hábitos nocturnos afectan hormonas, cerebro e intestino, y por qué no basta con más descanso.

En la sociedad actual, el insomnio se ha convertido en un problema habitual. Las exigencias de la rutina diaria, los horarios variables y el constante estrés han provocado que millones de personas sufran alteraciones del sueño, según especialistas. La falta de un horario regular de descanso puede acarrear consecuencias graves para la salud.

La doctora Sara Marín Berbell, médica y divulgadora científica, enfatiza que acostarse después de las 23 no solo genera cansancio, sino que puede afectar el metabolismo, la regulación hormonal y la función cerebral. El retraso en el sueño desencadena un efecto acumulativo que compromete el organismo semana a semana, alterando tanto la microbiota intestinal como la capacidad de regeneración del cerebro.

Dormir en horarios inadecuados genera un impacto progresivo. Durante la primera semana, la melatonina disminuye mientras que el cortisol aumenta, provocando fatiga, irritabilidad y un estado de alerta constante. A partir de la segunda semana, la hormona del crecimiento (GH) disminuye, afectando la recuperación muscular, la quema de grasa y el desarrollo de los más jóvenes.

Para la tercera semana, el sistema glinfático cerebral, encargado de eliminar toxinas como la beta-amiloide vinculada al Alzheimer, deja de funcionar correctamente, provocando intoxicación neuronal.

Insomnio
Dormir fuera de horario compromete la salud cerebral y aumenta el riesgo de enfermedades metabólicas.

Dormir fuera de horario compromete la salud cerebral y aumenta el riesgo de enfermedades metabólicas.

Por qué dormir 11 horas es peligroso, según una médica

El problema no termina ahí. Tras un mes de dormir tarde, el desequilibrio hormonal es aún más evidente: la leptina baja y la grelina sube, generando hambre excesiva y aumento de peso. La doctora Marín advierte que estos hábitos incrementan el riesgo de diabetes tipo 2 y favorecen la acumulación de grasa abdominal, según especialistas en nutrición y endocrinología. Además, la microbiota intestinal se ve afectada, provocando inflamación, ansiedad y trastornos digestivos.

El verdadero desafío no es solo la cantidad de sueño, sino la calidad y el momento. Ajustar los horarios y mantener un ritmo circadiano adecuado es fundamental para la regeneración celular y el equilibrio hormonal. Expertos recomiendan evitar pantallas al menos una hora antes de dormir, crear rutinas relajantes y acostarse siempre a la misma hora, preferentemente antes de las 23:00.

dormir
Ajustar los horarios y respetar el ritmo circadiano mejora la recuperación y la salud intestinal.

Ajustar los horarios y respetar el ritmo circadiano mejora la recuperación y la salud intestinal.

Como concluye la doctora Marín, “no se trata de dormir más, sino de dormir mejor… y dormir antes”. Cambiar los hábitos puede revertir rápidamente los efectos negativos y mejorar significativamente la salud física y mental.

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