¿Un vino de plátano? De qué se trata la exótica bebida que solo se puede encontrar en Uganda

En el programa Me Voy a Comer el Mundo, Verónica Zumalacárregui prueba esta extraña opción frutal. Un paso a paso de cómo se prepara.

En una nueva edición del programa Me Voy a Comer el Mundo que se puede ver por el canal Gourmet, Verónica Zumalacárregui viajó a Uganda, donde degustó Tonto, un exótico vino de plátano que sólo se puede probar en Uganda. De qué se trata.

El miércoles 18 de septiembre se pudo ver un capítulo especial en el que la presentadora mostró el proceso de producción de esta bebida alcohólica. “En medio de una plantación de este fruto que a la vista es muy similar a la banana, Verónica se encuentra rodeada del grupo de mujeres encargado de crear el Tonto. Le enseñan el paso a paso del proceso de producción”, dice el comunicado oficial del canal.

Se trata de una bebida fermentada tradicional de Uganda, país ubicado en el este de África, que se elabora principalmente a partir de plátanos maduros, una fruta abundante en la región. La llamativa bebida es dulce al paladar debido a la naturaleza naturalmente dulce de los plátanos que se utilizan en su elaboración. Durante la fermentación, parte de los azúcares frutales se convierte en alcohol, pero a menudo queda suficiente dulzor residual para que la bebida conserve un perfil afrutado y dulce.

vino platano

Cómo es el vino de plátano y cuál es la forma de prepararlo

Antes del estreno, elGourmet dio a conocer un “paso a paso” para elaborar el vino de plátano:

  • Depósito de plátanos. El primer paso que realizan es guardar el plátano bajo tierra durante un par de días, hasta que se encuentre maduro.
  • Pelado y sabor. Una vez llegados al punto justo, los pelan y los colocan sobre una rama de platanero para luego mezclarlos con distintos hierbajos y yuyos de la zona.
  • Molido. El paso siguiente lo lleva a cabo la mano humana: se encarga de machacar los frutos con un tronco de su misma especie.
  • Incorporación y extracción. Cuando la mezcla logra una consistencia similar a la de un puré, le agregan agua y aplastan todo para que quede bien compacto. De esta forma se logra extraer un líquido marrón, que constituirá la base de la bebida.
  • Filtración. Una vez obtenido el líquido, se filtra con un embudo natural a base de ramas y hojas.
  • Fermentación. Le echan mijo seco y un fermento del propio mijo y lo dejan reposar durante 2 días.

“Pasado el tiempo de fermentación, sólo queda colar el líquido para quitar los últimos desechos y finalmente está listo para beber”, agrega el comunicado.