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Turismo en Argentina: el recorrido por un pueblo sumergido bajo el agua que impacta

Este museo al aire libre permite conocer la historia de un lugar que en su momento de esplendor fue un próspero balneario que contaba con un lago con propiedades curativas.

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  • En el oeste de la Provincia de Buenos Aires, a 8 kilómetros de Carhué, se encuentran las ruinas de Villa Epecuén. Este sitio histórico guarda como un testimonio el poder de la naturaleza que provocó que quede bajo el agua durante más de dos décadas. En la actualidad, este destino, que se presenta como un museo a cielo abierto, recibe numerosas visitas gracias a la atracción que genera en los turistas su historia.

    Lo que alguna vez fue un próspero balneario reconocido por las propiedades curativas de su lago, en los años 80 albergaba a 1.000 habitantes y ofrecía 5.000 plazas hoteleras. Sin embargo, el 10 de noviembre de 1985, una inundación catastrófica sumergió al pueblo completo, obligando a evacuar a toda su población.

    Actualmente, las ruinas de Villa Epecuén ofrecen una experiencia turística especial, donde los visitantes pueden recorrer las calles y edificios que quedaron congelados en el tiempo. El paisaje desolado, los edificios cubiertos de sal y las estructuras en ruinas cuentan la historia de un lugar que renace como destino turístico, complementado por nuevas propuestas como el complejo hidrotermal y una playa eco-sustentable.

    Un lugar ideal para disfrutar durante un fin de semana largo. Te dejamos los detalles de este destino único en la nota.

    Dónde queda Villa Epecuén

    Villa Epecuén se ubica en el oeste de la provincia de Buenos Aires, a tan solo 8 kilómetros de la ciudad de Carhué. El antiguo pueblo, hoy convertido en sitio turístico, se encuentra a orillas del lago Epecuén, reconocido por sus aguas curativas.

    Qué puedo hacer en Villa Epecuén

    Cómo llegar a Villa Epecuén

    Para llegar a Villa Epecuén desde Buenos Aires, se debe tomar la ruta hacia Carhué y desde allí recorrer los 8 kilómetros que separan ambas localidades. El acceso es sencillo y está bien señalizado, permitiendo llegar en auto hasta el ingreso del pueblo sumergido.

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