Si tenés un gato o pensás en tenerlo, quizás en algún momento escuchaste hablar de toxoplasmosis. A veces como una advertencia y otras como una preocupación. Pero, ¿realmente los gatos son una amenaza para los seres humanos?
Si tenés un gato o pensás en tenerlo, quizás en algún momento escuchaste hablar de toxoplasmosis. A veces como una advertencia y otras como una preocupación. Pero, ¿realmente los gatos son una amenaza para los seres humanos?
La toxoplasmosis es una infección provocada por un parásito diminuto llamado toxoplasma gondii. Este parásito de una sola célula abunda en los gatos.
Si un humano se infecta, el parásito permanece en su cuerpo toda a vida, pero en la mayoría de los casos la gente ni siquiera sabe que está infectada por no presentar síntomas. El riesgo mayor lo llevan las personas con sistema inmunitario debilitado o personas gestantes, que pueden transmitir el parásito a su bebé.
El parásito T gondii solo puede madurar en el cuerpo de un gato y el parásito adulto vive en el intestino de los gatos y los huevos se generan en sus heces. Estos maduran en el suelo de 1 a 5 días antes de que empiecen a ser contagiosos para las personas u otros animales.
Si bien el gato no es una amenaza, hay que tener en cuenta una serie de cuidados a la hora de manipular las heces: usar guantes, no tocarse la cara y lavarse las manos luego de cambiar las piedras. Además, desinfectar el arenero de forma periódica.