Los hábitos alimenticios tienen un impacto directo en la manera en la que se envejece, y ciertos productos cotidianos, lejos de ser perjudiciales, pueden ser aliados muy importantes para prolongar la vitalidad. Un reconocido médico especializado en metabolismo y longevidad dio a conocer cuál es uno de los alimentos más recomendables para proteger el cuerpo del desgaste natural del tiempo. Se trata de uno que tiene una presencia habitual en muchas mesas, que fue durante años injustamente cuestionado.
A pesar de haber sido señalado como un enemigo del colesterol, los estudios más recientes lo reivindican como fuente de nutrientes esenciales. El cambio de mirada se debe al avance de la ciencia, que hoy considera a este producto como una herramienta vital para preservar funciones cognitivas, cuidar la salud muscular y mantener el equilibrio hormonal. Lo que antes era visto con dudas, ahora se ubica como un componente fundamental en la alimentación consciente.
Con sus múltiples beneficios, este alimento no solo es accesible y fácil de incorporar en la rutina diaria, sino que también representa una alternativa eficaz para quienes buscan envejecer con salud. Expertos destacan que su valor va mucho más allá del aporte proteico, y lo recomiendan como parte de una dieta equilibrada.
DESAYUNO CON HUEVOS
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Qué alimento cotidiano ayuda a la longevidad según un experto
Rodrigo Arteaga, médico especialista en envejecimiento saludable, incluyó al huevo entero en su lista de los cinco alimentos más beneficiosos para prolongar la salud física y mental. Según detalla, la yema concentra nutrientes esenciales como colina, vitamina B12 y proteínas de alta calidad, los cuales cumplen funciones clave en el cuidado del cerebro, el sistema nervioso y la producción hormonal.
Además de su efecto protector sobre la memoria y la función cognitiva, el huevo también contribuye al mantenimiento de la masa muscular, lo que resulta vital a medida que avanza la edad. Esta visión contrasta con lo que se creía en décadas anteriores, cuando se asociaba su consumo con un riesgo elevado de enfermedades cardiovasculares.
Pese a esto, publicaciones recientes como la de la European Journal of Nutrition refutan esa creencia. La evidencia actual muestra que ingerir hasta siete huevos por semana no incrementa el riesgo cardíaco en adultos sanos, siempre que se los consuma en el marco de una dieta balanceada.
Arteaga remarca que el valor del huevo no se encuentra solo en sus proteínas, sino en su completa gama de micronutrientes que favorecen un envejecimiento activo. Hace hincapié en que la clave está en la moderación y en mezclar su consumo con otros alimentos saludables, dentro de un enfoque integral de bienestar.