Los padres suelen inclinarse por mandar a sus hijos al colegio durante el turno mañana, ya sea por una cuestión de comodidad o simplemente por una costumbre social de asistir en el horario matutino. Otros, prefieren mandarlos por la tarde, ya sea por lo mencionado con anterioridad, o también para hacer coincidir ambas ambas jornadas tanto la del menor como la del adulto. En este sentido, un estudio realizado por expertos ha demostrado qué es mejor para los estudiantes: ir de mañana o de tarde.
Una de las pocas investigaciones referentes a las escuelas de doble turno señala que el turno vespertino tiene un porcentaje más alto de estudiantes con bajos recursos económicos, los alumnos con un desempeño académico más bajo que los del otro turno, tasas más altas de reprobación, extra-edad y deserción escolar. Todo esto, indica que existe una brecha académica de gran proporción entre ambos turnos escolares.
Qué turno es mejor para que tus hijos vayan al colegio: de mañana o de tarde
En primer lugar debemos repasar que, expertos en la materia, aseguran que “Uno de los principales beneficios encontrados sobre el turno vespertino es que los estudiantes no cuentan con una deuda de sueño en comparación con los del turno matutino”.
Esto hace referencia a la importancia de dormir tanto para la salud física, como así también para el rendimiento cognoscitivo y para eliminar la sensación de fatiga. Sin embargo, las personas necesitan dormir al menos 8 horas diarias, de lo contrario, son más propensas a quedarse dormidas debido a la presión homeostática que induce el dormir.
Por otro lado, explican: “Estudios han demostrado que los horarios escolares alteran los horarios de sueño de los adolescentes, convirtiéndolos en irregulares, acortados y con un constante retraso del dormir”.
El aprendizaje se ve afectado ya que está basado en los procesos de autorregulación el cual incluye aspectos motivacionales, procesos de autoconciencia, logros de metas, influencia del entorno social, del entorno físico y la adquisición de las capacidades de autorregulación. Al mismo tiempo, el aprendizaje está modulado por procesos biológicos de la corteza prefrontral. Esto indica que el alumno dentro de sus actividades académicas depende de su capacidad de organización para estructurar procesos cognitivos, conductuales, ambientales y biológicos con el propósito de obtener evaluaciones satisfactorias.
Los horarios escolares alteran los horarios de sueño de los adolescentes y los convierte en irregulares, acortados y con un constante retraso del dormir porque sus clases las inician muy temprano.
La importancia de los horarios y el beneficio secreto
Durante la etapa de la adolescencia, además de cambios fisiológicos que ocurren en la adolescencia, también aparece el aumento en la duración del dormir, y un retraso en el ciclo de sueño-vigilia. Ambos, se manifiestan en ellos cuando tienen la posibilidad de dormir libremente como los fines de semana y vacaciones.
Entre los beneficios que se encontraron en aquellos que asisten a clases por la tarde, no cuentan con una deuda de sueño con respecto a los que dan el presente por la mañana. Además, la duración del sueño se encuentra óptima para un mejor rendimiento académico.
Los resultados aseguran que la obtención de un buen rendimiento académico de los estudiantes del turno matutino iba a estar determinado por el horario del dormir. Sin embargo, los estudiantes del turno vespertino, independientemente de la preferencia, el hecho de tener una buena duración del dormir diaria, los ayuda a que todos sus procesos de aprendizaje se encuentren en óptimas condiciones.