Por qué un perro puede ladrar mucho y cómo evitarlo según un adistrador

Los perros son excelentes compañeros, aunque educarlos no siempre resulta tan fácil como parece.

Los perros son una de las mejores compañías que podemos tener, pero educarlos no siempre resulta tan sencillo como parece. Es fundamental entender cómo tratarlos, qué comportamientos reforzar y en qué momentos establecer límites para lograr una convivencia armoniosa.

Víctor Mañero, adiestrador canino reconocido, compartió en redes sociales varios consejos prácticos sobre la educación de los perros. Destaca la importancia de la paciencia, la constancia y el conocimiento para guiar adecuadamente a las mascotas.

El experto también explica algunas pautas para enseñar a los perros a mantener la calma, enfocándose en mejorar la comunicación entre dueños y animales. Sus recomendaciones buscan fomentar un comportamiento equilibrado y respetuoso que facilite la convivencia diaria.

Perros
El mayor peligro es el frío húmedo. Si la ropa se moja por lluvia, nieve o humedad y no se seca rápidamente, en lugar de proteger, enfría aún más al perro.

El mayor peligro es el frío húmedo. Si la ropa se moja por lluvia, nieve o humedad y no se seca rápidamente, en lugar de proteger, enfría aún más al perro.

Qué reveló el adiestrador sobre los perros que ladran mucho y cómo evitarlo

El adiestrador Víctor Mañero explicó que muchos perros aprenden a ladrar porque reciben refuerzos involuntarios de sus dueños. Por ejemplo, cuando un perro pequeño ladra y la gente decide cruzar de acera para evitarlo, el animal interpreta que su conducta tuvo éxito y la repite. Lo mismo ocurre cuando piden comida en la mesa: si insisten lo suficiente con caritas o lloriqueos, alguien termina cediendo. Según Mañero, “el problema es el refuerzo que reciben”.

Para enseñar a los perros a mantener la calma, el adiestrador utiliza una jaula como herramienta. Cuando un perro entra por primera vez, suele llorar, rascar y ladrar, pero con el tiempo esas “rabietas” desaparecen y el perro aprende que la calma es lo que le permite salir. Mañero señala que muchos perros hacen ruido porque saben que así logran lo que quieren.

El adiestrador enfatiza que premiar a los perros en medio del caos refuerza sus malos hábitos sin que los dueños se den cuenta. En lugar de castigar, la clave está en enseñarles que la calma es la conducta que abre puertas y genera resultados positivos.

Perros
La presencia de ansiedad, incapacidad para relajarse o alteraciones en la rutina pueden indicar problemas que requieren consulta con un veterinario o especialista en comportamiento animal para garantizar el bienestar del perro.

La presencia de ansiedad, incapacidad para relajarse o alteraciones en la rutina pueden indicar problemas que requieren consulta con un veterinario o especialista en comportamiento animal para garantizar el bienestar del perro.

Mañero destaca que educar con equilibrio, paciencia y sin reaccionar con emoción es mucho más efectivo para corregir estos comportamientos. Explica que cuando la jaula se abre solo si el perro está tranquilo, el animal aprende la asociación entre la relajación y la recompensa.

Con esta técnica, el perro entiende que la puerta se abre cuando se calma y, por ende, repetirá ese comportamiento para obtener lo que desea. La repetición constante de esta asociación fomenta un cambio duradero en su conducta.

En definitiva, el consejo del adiestrador es no reforzar los ladridos ni el llanto, sino enfocarse en premiar la tranquilidad. Así, los perros aprenden a comunicarse mejor y a mantener la calma, evitando problemas comunes de comportamiento.

Perros
Aunque parece un gesto solidario, especialistas advierten que abrigar a los animales sin hogar puede ser contraproducente si no se hace de forma adecuada.

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