Por qué la ubicación de la grasa en el cuerpo puede afectar directamente tu longevidad

La ciencia advierte que el tejido adiposo no impacta igual en todas las zonas del organismo.

  • Investigaciones recientes muestran que no solo importa cuánta grasa tiene una persona, sino en qué zonas del cuerpo se acumula.
  • Científicos detectaron patrones específicos de tejido adiposo vinculados a un envejecimiento cerebral más acelerado.
  • La grasa en órganos como el páncreas aparece asociada a mayor deterioro cognitivo y pérdida de materia gris.
  • Estos hallazgos podrían ayudar a anticipar riesgos neurológicos antes de que aparezcan síntomas visibles.

La forma en la que el cuerpo almacena grasa puede tener un impacto directo en la expectativa y calidad de vida. Estudios recientes advierten que la distribución del tejido adiposo influye de manera concreta en la salud cerebral y en los procesos vinculados al envejecimiento.

Durante años, el foco estuvo puesto casi exclusivamente en el índice de masa corporal y en la cantidad total de grasa. Sin embargo, nuevas evidencias científicas sugieren que este enfoque resulta limitado y que existen factores menos visibles que pueden marcar diferencias relevantes a largo plazo.

En ese marco, un trabajo liderado por investigadores asiáticos puso el acento en determinados patrones de acumulación grasa que se asocian con cambios estructurales en el cerebro, abriendo una nueva línea de análisis sobre longevidad y prevención de enfermedades neurológicas.

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Qué grasas son perjudiciales para la salud según Harvard y cómo incorporar las saludable.

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Qué importancia tiene la ubicación de la grasa en tu cuerpo para la longevidad

Durante años, el vínculo entre obesidad y deterioro cognitivo se explicó casi exclusivamente a partir del índice de masa corporal. Sin embargo, nuevas investigaciones indican que el impacto sobre el cerebro no depende solo de cuánta grasa acumula una persona, sino también de en qué zonas del cuerpo se deposita ese tejido.

Un estudio realizado por investigadores del Hospital Afiliado de la Universidad Médica de Xuzhou, basado en datos de casi 26.000 participantes del Biobanco del Reino Unido, permitió identificar dos patrones de distribución grasa especialmente asociados con un envejecimiento cerebral más acelerado y una mayor pérdida de materia gris.

DIETAS

El primero corresponde a la grasa pancreática elevada, un perfil que presenta una proporción de tejido adiposo en el páncreas muy superior a la media. Según los especialistas, este tipo de acumulación suele pasar inadvertido en controles habituales, pero se relaciona de forma directa con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y enfermedades neurológicas, incluso más que otros cuadros conocidos como el hígado graso.

El segundo patrón, denominado “delgado-gordo”, describe a personas que no muestran obesidad evidente, pero concentran altos niveles de grasa en la zona abdominal. Este perfil, frecuente en hombres con una elevada relación peso-músculo, también se asocia con cambios estructurales en el cerebro, lo que refuerza la idea de que la longevidad no depende solo de la cantidad total de grasa, sino del lugar exacto donde se acumula.

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