Vacunar, desparasitar y castrar son el ABC de cualquier tutor o tutora de un gato la primera vez que se visita al veterinario: vacunar para evitar enfermedades, desparasitar para que esté libre de enfermedades y parásitos invasores y castrar, que no sólo es importante para que no tenga cría.
La castración o esterilización del gato es muy importante para la salud integral de la mascota y para que pueda vivir una larga vida libre de peligros.
En primer lugar, evita el embarazo no deseado pero también tiene consecuencias en el comportamiento del felino, porque impide la aparición de conductas desagradables asociadas a la actividad sexual.
Cuando un gato llega al celo si es hembra o macho tiene distintos comportamientos, desde maullidos, querer escapar o ponerse agresivo.
Si hay una gata en celo cerca (si es macho) el comportamiento de los felinos cambia rotundamente. Desde maullidos profundos y fuertes, hasta unas desesperadas ganas de escaparse del hogar para conseguir su pareja sexual. Incluso se puede poner agresivo con otros miembros de la familia u orinar en lugares indeseados.
Es decir que, los gatos "se tranquilizan" cuando no sienten la necesidad de reproducirse en su período de celo.
Si la mascota es hembra, la esterilización ayudará a prevenir infecciones uterinas y el cáncer de mama, que es fatal en el 90% de los casos. En los gatos machos, la castración dentro de los primero 6 meses de vida previene el cáncer de testículos.
Mitos sobre la castración o esterilización
Sobre la castración o esterilización de los gatos hay un mito de que "que engordan" a partir de este proceso, pero lo que sucede realmente es que la mascota baja su nivel de actividad. Entonces, si la alimentación es adecuada y tiene el tiempo de ocio necesario no debería aumentar de peso.
Responsabilidad social del tutor o tutora
Socialmente castrar y esterilizar a los gatos trae muchos beneficios como disminuir la cantidad de animales que nacen, viven y mueren en las calles, y que si no se realiza este proceso los gatitos pueden sufrir hambre, frío y abandono.
Por último, la castración no es un proceso caro y tiene que ver con la responsabilidad del tutor o tutora para garantizar al animal más y mejor años de vida.