La escapada de fin de año cerca de Buenos Aires a un balneario de la Costa Atlética que nadie conoce

Un rincón costero aislado emerge como alternativa tranquila para quienes buscan mar y silencio sin alejarse demasiado.

  • Un balneario poco difundido ofrece playas extensas y ambiente agreste ideal para desconectar.
  • Se encuentra en una zona remota del partido de Villarino, con apenas 6 habitantes permanentes.
  • La falta de red eléctrica refuerza su carácter rústico y permite cielos nocturnos únicos.
  • El acceso combina ruta nacional y un tramo largo de camino de tierra que exige precaución.

Un destino no muy lejano de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) revela de inmediato por qué se volvió sinónimo de calma en plena temporada. En La Chiquita, en el partido de Villarino, el paisaje domina todo: mar abierto, médanos altos y kilómetros de arena sin intervenciones.

Ese entorno se sostiene desde hace décadas. Su aislamiento, sumado a la baja densidad poblacional, mantuvo al balneario fuera del radar turístico masivo. Recién en los últimos veranos comenzó a atraer a quienes buscan un descanso auténtico, lejos del bullicio.

Su fisonomía rústica se explica por la ausencia de servicios urbanos tradicionales y por una comunidad mínima que convive con el entorno sin alterar la esencia costera. El resultado es un destino donde el silencio y la naturaleza se vuelven protagonistas indiscutibles.

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El acceso combina ruta y un largo camino de tierra que obliga a circular con cuidado, especialmente tras lluvias.

El acceso combina ruta y un largo camino de tierra que obliga a circular con cuidado, especialmente tras lluvias.

Dónde queda La Chiquita, Villarino

La Chiquita está ubicada en el partido de Villarino, al sur de la provincia de Buenos Aires. Se trata de un punto aislado de la Costa Atlántica, rodeado de médanos y con un frente marítimo que supera los 24 kilómetros de playa virgen. La zona mantiene un ambiente agreste gracias a la escasa urbanización y a una geografía que favorece la preservación natural.

Qué puedo hacer en La Chiquita, Villarino

El balneario ofrece una propuesta centrada en la naturaleza: caminatas largas por médanos solitarios, pesca de costa en distintas mareas y días enteros dedicados a contemplar el paisaje sin interrupciones. Los atardeceres amplios, con el sol perdiéndose detrás de las dunas, son una de las postales más buscadas por quienes llegan hasta este rincón aislado.

Durante el verano, el balneario suma servicios esenciales para recibir visitantes sin alterar su esencia agreste. Hay un sector de camping delimitado, baños públicos, presencia de guardavidas y una proveeduría que abastece lo básico. También se dispone de una pequeña sala de enfermería y un cuidador encargado del mantenimiento general.

La energía se obtiene mediante paneles solares y un generador que funciona en horarios acotados, lo que refuerza la experiencia de desconexión. Esa limitación tecnológica, lejos de ser un obstáculo, se convierte en uno de los grandes atractivos: las noches sin contaminación lumínica permiten observar un cielo lleno de estrellas que difícilmente se ve en otros destinos costeros.

Cómo llegar a La Chiquita, Villarino

El acceso se realiza por la Ruta Nacional 3, a la altura del kilómetro 781. Desde allí parte un camino de tierra de casi 70 kilómetros que conduce directamente al balneario. Por tratarse de un trayecto rural, se recomienda circular de día y evitarlo tras lluvias, ya que el terreno puede volverse difícil. Un cartel sencillo marca la entrada al pueblo.