- Open Door se ubica en el partido de Luján, a solo 80 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires.
- Se llega fácilmente en auto por el Acceso Oeste o a través de la línea de tren San Martín.
- Es un lugar ideal para el turismo de descanso, con opciones para realizar caminatas, ciclismo y avistaje de aves.
- Su oferta gastronómica incluye parrillas de autor, restaurantes de campo y casas de té en edificios históricos.
En las afueras de Luján, hay un pueblo que nació alrededor del ferrocarril se transforma en el refugio predilecto para quienes buscan polo, gastronomía de campo y una tranquilidad que resiste al ritmo de la ciudad de Buenos Aires.
Open Door es una joya entre los destinos rurales de la zona oeste, que cada vez recibe a más visitantes en busca de silencio. Originalmente conocido por su vinculación con instituciones de salud mental pioneras y la actividad agropecuaria, el pueblo supo reinventarse como un polo de atracción turística y residencial.
Hoy, sus calles tranquilas conviven con exclusivos clubes de campo, estancias dedicadas al polo y una oferta gastronómica que crece año a año, convirtiéndolo en un destino moderno pero con alma de pueblo bonaerense. El pueblo cuenta con glampings y hoteles de campo para una escapada de fin de semana en un entorno de naturaleza.
Open Door se encuentra situado en el noreste de la provincia de Buenos Aires, formando parte del partido de Luján. Está ubicado estratégicamente a unos 80 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, lo que permite llegar en poco más de una hora de viaje.
Se sitúa cerca del cruce de la Ruta Provincial 6 y la Ruta Nacional 192, conectando rápidamente con la ciudad de Luján y con otros polos de cercanía como Pilar.
Qué puedo hacer en Open Door
El principal atractivo de este destino es su vinculación con el polo y la vida de campo. La localidad es sede de importantes clubes y estancias donde se crían caballos de raza y se practican deportes ecuestres de nivel internacional. Muchos de estos predios abren sus puertas para pasar un "día de campo".
La gastronomía es otro pilar que impulsa el crecimiento del pueblo. En el casco urbano y sus alrededores, se encuentran parrillas de autor, restaurantes de campo y pintorescas casas de té que funcionan en antiguas construcciones recicladas. El plan obligado es disfrutar de un asado a la cruz bajo la sombra de los eucaliptos, o probar las pastas caseras que son un clásico de los domingos, todo acompañado por la hospitalidad característica de sus habitantes.
El lugar además ofrece diversas opciones para hospedarse, incluyendo glamping y estancias perfectas para extender la estadía. Para los amantes de la tranquilidad, Open Door ofrece un entorno tranquilo, con circuitos de ciclismo y senderos para caminatas lentas entre sus calles arboladas y caminos de tierra, lejos del tránsito de la Ciudad.
Además, su cercanía con la Basílica de Luján permite combinar la paz del campo con una visita cultural o religiosa al centro histórico del partido.
Cómo llegar a Open Door
Llegar a Open Door desde la Ciudad de Buenos Aires en auto es sumamente directo. La vía más rápida es tomar el Acceso Oeste (Ruta Nacional 7) hasta el kilómetro 68, y allí empalmar con la Ruta Nacional 192, que conduce directamente al acceso del pueblo.
El trayecto suele demandar un poco más de una hora, dependiendo del tránsito a la salida de la Ciudad. Tener en cuenta que los fines de semana, la salida al Acceso Oeste suele cargarse a partir del mediodía.
Para quienes prefieren el transporte público, existen servicios de micros de media distancia, como la línea 57, que llegan hasta la terminal de Luján, desde donde se puede tomar un colectivo local u otro medio de transporte hacia Open Door.
Asimismo, el pueblo cuenta con su propia estación de tren perteneciente a la línea San Martín (ramal Pilar-Cabred), una opción pintoresca y económica que permite disfrutar de la transición del paisaje urbano al campo profundo a medida que se avanza hacia la última parada del recorrido.