- Tomar una copa de vino al día se asocia con una mejor digestión, salud cardiovascular y mayor expectativa de vida.
- Sin embargo, un estudio de Harvard reveló que estos beneficios dependen más de un estilo de vida saludable que del consumo de alcohol.
- Tomar una copa de vino al día equivale a beber 50 litros al año.
- Si no se acompaña de hábitos saludables, a largo plazo puede provocar daño hepático y problemas cardíacos, entre otros.
Muchas personas tienen la costumbre de tomar una copa de vino al día, generalmente para acompañar una de las comidas, ya que suele decirse que este hábito mejora la salud cardiovascular, favorece la digestión y aumenta la expectativa de vida. Sin embargo, puede tener otros efectos que se acumulan en el largo plazo.
Un estudio de la Universidad de Harvard titulado "Asociación del consumo habitual de alcohol con el riesgo de enfermedad cardiovascular" cuestionó la idea de que una copa de vino diaria sea beneficiosa por sí misma. Según los investigadores, el "efecto saludable" se debe más al estilo de vida que al consumo del vino.
El trabajo reveló que las personas que beben de forma moderada, por ejemplo una copa al día, suelen tener hábitos más saludables que las personas que no toman nada de alcohol: hacen más ejercicio, fuman menos y comen mejor. Serían estos factores, y no el vino, los que explicarían los efectos positivos.
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Qué le pasa al cuerpo si tomás una copa de vino todos los días
La médica española Ana Pérez Ballesta advirtió en sus redes sociales que, si bien una copa de vino al día puede parecer poco, este consumo "suma muchísimo" a lo largo del tiempo. Según explicó, una copa diaria equivale a más de 50 litros de vino al año, y una cerveza diaria representa más de 240 litros anuales.
Este consumo sostenido y acumulado en el tiempo puede tener consecuencias negativas para las personas que padecen hipertensión, colesterol elevado o diabetes tipo 2. En estos casos, es más conveniente tomar agua en las comidas y espaciar más el consumo de vino, para beber una copa de vez en cuando.
Si no se acompaña de un estilo de vida saludable, consumir alcohol todos los días aumenta el riesgo de sufrir daño hepático, problemas cardíacos, algunos tipos de cáncer, problemas de salud mental y adicción. La recomendación es tomar una copa de vez en cuando, pero no dejar que el hábito se descontrole ni ir aumentando la cantidad de tragos por semana.