Este paraíso de Uruguay entre dunas y naturaleza es una escapada perfecta para hacer en el verano: cómo llegar

Un rincón costero que prioriza el silencio y el paisaje. La desconexión se convierte en su mayor atractivo.

  • Un balneario de Rocha se posiciona como alternativa elegida frente a los destinos tradicionales del verano uruguayo.
  • El entorno protegido, las dunas y la ausencia de urbanización masiva marcan su principal atractivo.
  • El acceso limitado y el uso de energías renovables refuerzan su perfil de turismo consciente.
  • La propuesta apunta a la desconexión, el contacto directo con la naturaleza y el descanso real.

Uruguay suma cada temporada nuevos destinos que llaman la atención de quienes buscan una escapada distinta, lejos de los circuitos más concurridos. Entre estos, un rincón del departamento de Rocha gana protagonismo como opción ideal para disfrutar del verano con otro ritmo y en contacto pleno con el entorno natural.

Mientras Punta del Este continúa siendo un clásico para el turismo regional, muchos viajeros comienzan a priorizar experiencias más simples, con menos estímulos urbanos y mayor conexión con el paisaje. En ese sentido, los destinos costeros protegidos aparecen como una respuesta a la necesidad de tomar una pausa y tener un momento de calma.

Cabo Polonio

Así es la escapada uruguaya que está siendo más elegida que Punta del Este

Ubicado a la altura del kilómetro 264 de la ruta 10, el ingreso está restringido a vehículos autorizados que atraviesan varios kilómetros de dunas y monte costero, una medida pensada para preservar el ecosistema y reducir el impacto humano.

El pueblo se caracteriza por una infraestructura mínima, donde predominan construcciones sencillas y el uso de fuentes de energía alternativas, como paneles solares y generadores eólicos. La ausencia de red eléctrica convencional y de alumbrado público refuerza la sensación de aislamiento y favorece un ambiente dominado por el silencio y los sonidos naturales.

Cabo Polonio uruguay

Entre sus principales atractivos se destaca el faro, desde donde se obtienen vistas abiertas del océano Atlántico y de las islas cercanas, hogar de una numerosa colonia de lobos marinos. Las playas amplias y poco intervenidas permiten largas caminatas, observación de fauna y momentos de contemplación sin multitudes alrededor.

Por las noches, la falta de contaminación lumínica transforma el cielo en uno de los grandes protagonistas. A eso se suma una oferta gastronómica pequeña pero auténtica, basada en productos locales y pesca fresca, que completa una propuesta pensada para quienes buscan descansar y una relación más directa con el entorno.

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