Durante las celebraciones con fuegos artificiales, muchas mascotas experimentan altos niveles de ansiedad. Los estallidos repentinos, los destellos de luz y los sonidos desconocidos suelen desencadenar reacciones de pánico, especialmente en los perros. Pese a eso, existen estrategias prácticas y efectivas para ayudar a que se sientan más seguros frente a estos estímulos.
En las fiestas de fin de año o ante eventos importantes, en donde se suelen explotar una gran cantidad de estos fuegos artificiales, los veterinarios y refugios informan un incremento en reportes de animales perdidos, producto de ocasiones en los que escapan debido al miedo. Este fenómeno da cuenta de la necesidad de que las personas que están a su cargo tomen medidas preventivas, tanto en el entorno del hogar como en la preparación emocional del animal.
Más allá de limitar el acceso al exterior o cerrar ventanas, hay métodos de desensibilización sonora y rutinas simples que pueden marcar una gran diferencia. Con anticipación, paciencia y algunos recursos complementarios, es posible reducir considerablemente el estrés de los perros en estos contextos donde por las fiestas o celebraciones se recurre a estas prácticas.
Fuegos artificiales
Freepik
Cómo podés luchar contra la ansiedad de los perros cuando hay fuegos artificiales
Uno de los métodos más eficaces para preparar a los perros frente al ruido de los fuegos artificiales es la desensibilización progresiva. La veterinaria Lily Richards recomienda simular estallidos con sonidos leves como el crujir de espaguetis secos o plástico de burbujas frente al animal. Mientras se expone a estos ruidos, es clave recompensarlo con golosinas o juegos para que los relacione con experiencias positivas. Con el tiempo, se puede avanzar hacia sonidos más intensos, siempre de forma gradual.
Además de este entrenamiento, es importante generar una “zona segura” dentro del hogar. Se trata de un espacio tranquilo donde el perro tenga acceso a su cama, juguetes favoritos y snacks, con las cortinas cerradas para bloquear los destellos y algo de música o televisión de fondo que le brinde sensación de compañía. Estos elementos ayudan a mitigar los estímulos externos y proporcionan refugio emocional.
También existen suplementos naturales que pueden utilizarse como complemento en los días previos a los eventos con pirotecnia. Los productos con L-triptófano, por ejemplo, contribuyen a estabilizar el ánimo, y los difusores de feromonas calmantes ayudan a que el ambiente sea más relajado. Estas alternativas no invasivas actúan sobre el sistema nervioso de forma preventiva, reduciendo la probabilidad de reacciones de pánico cuando llega el momento de mayor estrés.