Los gases son muy comunes en las personas, usualmente solo se expulsan si se está en confianza o en ausencia de otros individuos. Otros, por el contrario, lo hacen disimuladamente y también están los que solo se sienten cómodos si lo hacen dentro de un baño y si no es así prefieren aguantarlos.
En este contexto, estudios revelaron que todas las personas expulsan gases aproximadamente de 8 a 14 veces al día, sin embargo, algunas pueden hacerlo con mayor frecuencia, hasta 25 veces al día. Pese a lo escatológico del tema, no es para nada saludable aguantarse el desalojo de gases, ya que tarde o temprano tendrán que salir, y si no es por donde naturalmente deben hacerlo, entonces buscarán camino por otro lado.
Consecuencias de aguantarse los gases
Estas flatulencias son gases intestinales que ingresan al recto debido a los procesos gastrointestinales de la digestión, los cuales se acumulan automáticamente como resultado de la ingestión de aire cuando se mastica o se habla, posteriormente salen por el ano. Otra circunstancia que los produce es por la acumulación de bacterias en el intestino y carbohidratos que no han sido digeridos adecuadamente.
Aguantarse un gas trae consecuencias en el organismo, mantenerlos dentro provoca una acumulación de presión y mucha incomodidad como hinchazón, dolor y eructos. La acumulación de gas intestinal puede desencadenar una distensión abdominal, y a la larga las ventosidades serán absorbidas a través de la sangre y eliminadas mediante la respiración.
La retención de gases también puede provocar, a la larga, diverticulitis: la generación de bolsas en la pared del intestino que se inflaman y provocan dolor.
En resumen, si en la próxima reunión o evento vienen las ganas de tirar gases, será mejor apartarse y dejar que el organismo hable naturalmente para evitar malestares futuros e innecesarios, así como también problemas de salud graves.