- Uno de los ejercicios más recomendados para quemar calorías son los levantamientos de pelota en pared o wall ball shots.
- Consisten en hacer sentadillas mientras se arroja una pelota medicinal contra la pared.
- Trabajan todo el cuerpo, incluidos hombros, pechos, brazos y tren inferior.
- Puede adaptarse a personas de cualquier nivel, desde principiantes hasta avanzados, ajustando el peso de la pelota.
Cada persona pierde peso a un ritmo distinto y tonificar los músculos requiere dedicación, constancia y disciplina. Sin embargo, existen ejercicios que están específicamente diseñados para ayudar en este proceso, como uno súper fácil que permite ganar potencia y resistencia y, además, quemar calorías.
Se trata de los levantamientos de pelota en pared o wall ball shots, especialmente recomendados para quienes buscan tonificar la zona abdominal. La ventaja de este ejercicio es que puede hacerlo cualquier persona, desde los principiantes hasta los más avanzados, simplemente regulando la carga.
En este tipo de movimientos, lo importante es respetar la técnica para aprovecharlos al máximo y no sufrir lesiones. La clave es encontrar un nivel de intensidad que te desafíe, pero no te exija de más; a medida que ganes práctica y fuerza, vas a poder incrementarlo poco a poco para acelerar los resultados.
Beneficios de los levantamientos de la pelota en la pared
También conocidos como wall ball shots, su nombre en inglés, los levantamientos de pelota en pared son un ejercicio de alta intensidad muy común dentro de las rutinas de crossfit. Debido a su intensidad, son perfectos para quemar calorías, pero también son eficaces para ganar potencia y resistencia.
Su principal beneficio es que permiten trabajar todo el cuerpo con un solo ejercicio y de manera dinámica: esto incluye los hombros, el pecho, los brazos y todo el tren inferior. Lo único que se necesita para hacerlos es una pelota medicinal de 4 a 6 kilos, dependiendo de la fuerza de cada persona.
Cómo hacer los wall shots
Parate de frente a la pared, a una distancia de aproximadamente 60 centímetros. Agarrá la pelota, agachate en posición de sentadilla y, al subir, tirala hacia arriba y contra la pared. Atajala, volvé a bajar y repetí el movimiento. La clave es sostener la pelota a la altura del mentón y mantener firmes los glúteos y el abdomen.