Hay lugares que cambian de nombre, actualizan la carta y renuevan la propuesta sin dejar atrás aquello que los hizo ganarse un lugar entre los vecinos. Ese es el camino que eligió La Boque de Palermo, un bodegón contemporáneo que conserva el espíritu de siempre, pero se anima a incorporar nuevas recetas y versiones más creativas de sus clásicos. El resultado es una cocina que combina tradición y actualidad, donde conviven la parrilla, las pastas caseras y esos platitos pensados para compartir que ya son parte de la identidad del lugar.
En un ambiente relajado y de mesas amplias, la propuesta es ideal para ir en pareja, con amigos o en familia: La Boque siempre invita a quedarse. Desde una picada improvisada acompañada por vermut o tinto de verano, hasta una comida completa alrededor de la parrilla, la experiencia gira en torno al encuentro y al disfrute, con una carta amplia que ofrece alternativas para todos los gustos y un after office de martes a domingo con promociones en cervezas y aperitivos; un motivo más para volver.
Qué probar en La Boque de Palermo
El recorrido comienza con la tradicional selección de platitos para compartir, entre cuyas novedades aparecen las tortillas reinventadas con toppings (como rúcula y jamón serrano, boquerones, langostinos o de mozzarella con panceta ahumada), además de dos nuevas provoletas —una con morrones y tomates secos, y otra con cebolla caramelizada y panceta— y bruschettas de jamón serrano, rúcula y brie o de boquerones con tomates secos y cebolla morada. En la parrilla sobresalen el costillar de 800 gramos, cocinado durante cuatro horas hasta lograr una carne que se desarma con el tenedor, y el gran bife porteño, servido con panceta ahumada, huevo, morrón asado, tomates secos y papas fritas.
La carta también ofrece opciones como ojo de bife, vacío, entraña, matambre de cerdo, achuras y pescados, además de milanesas de gran tamaño y pastas artesanales, entre las que destacan los canelones de espinaca y castañas de cajú con salsa bechamel y queso pecorino. Para el cierre, los postres clásicos: flan casero, vigilante o panqueque con dulce de leche. Además, de martes a domingo propone un after office con 2x1 en cervezas y aperitivos de 17 a 20 h, ideal para arrancar la noche.
La Boque de Palermo no es un cambio de nombre: es una evolución natural. Un bodegón que sigue siendo bodegón, pero con una carta más amplia, más jugada y más lista para compartir. Un lugar para volver —o descubrir— y dejar que la mesa haga el resto.
Dónde queda La Boque de Palermo
Están en Soler 5101, Palermo.