Esta semana te damos tres tips para enseñarle a tu perro a no morderte las manos cuando juegan. La mordida de manos es una conducta muy típica en los cachorros ya que a esta edad el perro además de tener muchísima energía está en plena etapa exploratoria, lo cual incluye explorar con su boca. Es decir, básicamente, morder todo lo que encuentre a su alcance, incluidas tus manos.
Luego, aproximadamente entre los cinco y los ocho meses, el cachorro atraviesa la etapa de dentición, que es cuando empiezan a cambiar sus piezas dentales y la conducta de la mordida se ve mucho más acentuada porque el perro tiene molestia y dolor en sus encías.
Sucede mucho también que si no logramos corregir esta conducta cuando el perro es cachorro, nunca deja de hacerlo, entonces se convierte en un perro adulto con dientes mucho más fuertes y sigue mordiendo pero quedate tranquilo que si no lograste corregirlo antes, todavía estás a tiempo de hacerlo. Vamos a ver cómo se trabaja:
Lo primero que vamos a hacer es eliminar los juegos de manos. Es decir, vamos a dejar de jugar directamente con nuestras manos sobre la cara o el hocico del cachorro, ya que de este modo lo único que hacemos es enseñarle al perro que nuestras manos son parte del juego y por ende las puede morder.
Entonces, vamos a empezar a implementar siempre un juguete de por medio. Te recomiendo que sea algo largo que al perro le guste y le llame la atención, como puede ser una soguita resistente o una media anudada. Tiene que ser algo en principio lo más largo posible para que la mano quede lo más lejos posible del hocico del perro.
Una vez que implementamos el juguete de por medio, lo que vamos a hacer es activar el instinto de presa de nuestro perro moviendo el juguete a la altura del piso. De este modo, vamos a incentivar al perro a que vaya mordiendo directamente eso que tenemos en la mano.
Y acá viene la parte más importante: en el momento en el que el perro muerde de más y llega a nuestra mano lo que vamos a hacer es un grito de dolor y cortar el juego por unos segundos. Es importantísimo que repitamos esta dinámica. El perro tiene que entender que cuando muerde piel, cuando muerde mano o brazo automáticamente el juego se termina.
Por último, si tenés un cachorro o un perrito que está atravesando la etapa de dentición o si es un perro adulto que le gusta morder todo lo que encuentra en su camino, es súper importante que le des las herramientas para que el perro pueda satisfacer esta necesidad. Vamos a empezar a buscar juguetes que al perro le sirvan para sacarse las ganas de morder.
Busca juguetes duros y resistentes, como mordillos, huesos sólidos, huesos recreativos, huesos de fémur, todos aquellos juguetes a través de los cuales el perro pueda sacarse las ganas de masticar. Lo importante es que tu perro encuentre en su rutina diaria elementos que sepan que tiene permitidos morder para de este modo, achicar el margen de error de que vaya a morder otras cosas.
Solemos enojarnos cuando el perro muerde de más pero no siempre lo ayudamos a que pueda canalizar esta necesidad por otro lado. Tenemos que entender que el perro no nos muerde adrede ni lo hace por maldad, sino que es una necesidad básica de su especie y esta conducta se va a ver más o menos acentuada dependiendo de la etapa en la que se encuentre.
Por eso es súper importante enseñarle cómo se juega, enseñarle qué puede morder y qué no, dejarle a disposición elementos que sepa que puede morder y por sobre todas las cosas, marcarle los límites.
*Lule Domínguez presenta C5N Perros.