Cómo es la playa escondida del sur de Brasil que no todos conocen y se preserva de la mejor manera
Este destino se mantiene como uno de los rincones más preservados de Florianópolis. Sus senderos y paisajes la convierten en una opción ideal para quienes buscan naturaleza y tranquilidad.
Su mezcla de vegetación, arena clara y agua cristalina invita a explorar cada uno de sus rincones.
El viajero libre
Una playa aislada del sur de Brasil atrae por su belleza natural y su entorno bien conservado.
Lagoinha do Leste se mantiene protegida gracias a su difícil acceso, lo que la convierte en un destino ideal para quienes buscan tranquilidad.
El lugar combina mar, morros, laguna y bosque, conformando uno de los paisajes más valorados de Florianópolis.
Existen diferentes caminos y traslados en lancha para llegar, y cada alternativa ofrece vistas y experiencias distintas.
Lagoinha do Leste es una de esas playas que sorprenden por su entorno virgen y por la sensación de aislamiento que ofrece a pocos kilómetros de la ciudad. Ubicada en Florianópolis, se destaca por ser un rincón del sur de Brasil que conserva su identidad natural y que, pese a que aumentó su popularidad, sigue siendo refugio para quienes buscan paz lejos del movimiento turístico.
La costa brasileña es reconocida mundialmente por su variedad de playas y climas aptos para disfrutar durante todo el año. Sin embargo, también guarda espacios con menos acumulación de turistas, ideales para quienes prefieren paisajes tranquilos, caminatas entre morros y lugares donde es posible disfrutar del contacto con la naturaleza.
Ese equilibrio entre dificultad de acceso, biodiversidad y playas amplias llevan a a Lagoinha do Leste a ser considerado como un destino especial dentro de la isla. Su mezcla de vegetación, arena clara y agua cristalina invita a explorar cada uno de sus rincones.
Lagoinha do Leste
El Viajero Libre
Cómo llegar a Lagoinha do leste y qué atractivo tiene esta playa brasilera
Lagoinha do Leste se encuentra a unos kilómetros del centro de Florianópolis y forma parte de los sectores más cuidados de la isla. Su protección comenzó en 1992, cuando la Prefectura local decidió resguardar el área. Desde entonces, se mantiene como uno de los paisajes más controlados del sur brasileño, con una franja de arena de aproximadamente 1.200 metros, aguas transparentes y una laguna de agua dulce rodeada por dunas y morros.
Su acceso solo es posible a pie o por mar. En lancha, los visitantes pueden salir desde Pântano do Sul o Armação, con viajes que oscilan entre 15 y 30 minutos, dependiendo del mar. Por tierra existen dos caminos principales: desde Praia do Pântano do Sul, un sendero corto que demora entre 50 y 75 minutos; y desde Praia do Matadeiro, un trayecto de tres kilómetros que sigue la línea costera y ofrece vistas impactantes.
Lagoinha do Leste
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Además del atractivo de su playa, quienes llegan suelen recorrer sus senderos, acercarse a la cascada o disfrutar la laguna de agua dulce. Las olas más alejadas son buscadas por surfistas, mientras que las zonas cercanas a la orilla permiten baños tranquilos. También es posible caminar por el bosque autóctono y ascender a puntos panorámicos, como los sectores cercanos al Morro da Coroa.
Durante la temporada alta, desde octubre, la playa cuenta con cuatro kioscos que venden comidas y bebidas. Uno de ellos alquila sombrillas y sillas, aunque siempre es recomendable llevar provisiones por posibles cierres o falta de servicio. En los fines de semana soleados, la actividad aumenta, pero el espíritu natural del lugar se conserva gracias a su acceso limitado.