Los morrones suelen ser utilizados para acompañar una gran variedad de platos, pero además puede utilizarse como un condimento extra para las salsas. Sin embargo, suele suceder que no es un alimento que se utilice en su totalidad y, por lo tanto, una parte de este noble vegetal termina sobrando y buscamos alternativas para utilizarlo para que no se eche a perder y termine en la basura. Es por eso que una de las soluciones para extenderle la vida útil y, poder utilizarlo a futuro, es congelar el morrón como podemos hacer con otra gran variedad de verduras.
Cómo congelar los morrones
Ya sea morrones rojos, verdes o amarillos, en primer lugar es fundamental que los mismos sean frescos, estén maduros y tengan una textura firme. En caso de que notes que se encuentra con un color oscuro, blando o incluso tiene la piel arrugada, es conveniente no congelarlos. En caso de que no puedas congelarlo el mismo día que lo compraste o cosechaste, se recomienda que lo guardes en la heladera. Sin embargo, un día más tarde deberás congelarlo, ya que, la recomendación para este proceso es que no pasen más de 24 horas.
Es fundamental limpiarlos con abundante agua fría y frotarlos para sacar todos los restos de tierra. Luego, debes secarlos con papel absorbente. Por otro lado, tené en cuenta que para congelarlos es fundamental retirar los tallos y las semillas que están dentro del morrón y cortalo por la mitad, así será más fácil para limpiarlos.
Se sugiere que para congelarlos los cortes en pequeños trozos, del tamaña o forma que más desees y esto te permitirá tenerlos listos para cuando quieras descongelarlos y usarlos.
morrón
Como cocinar los morrones después de congelar.
Pixabay
Cómo cocinar los morrones después de congelar
Si tienes decidido cocinarlos luego de sacarlos del congelador, se recomienda escaldarlos antes de llevarlos al frío. De esta manera, conservarás la textura, el color y el sabor del morrón, pero al mismo tiempo estarás eliminando todas las bacterias que pueden acelerar el proceso de destrucción del mismo. Para escaldarlos tenés que poner agua a hervir en una olla y cuando esté en estado de ebullición, tenés que meter los morrones por 3 minutos y luego sacarlos y rápidamente llevarlos a un recipiente con agua helada que habremos preparado con anterioridad. Al pasarlos al agua helada, frenás el proceso de cocción.
Una vez que los hayas secado, están listos para llevarlo al congelador y una de las mejores maneras para congelarlos es colocarlos sobre una bandeja sin que se toquen entre ellos, aunque, una bolsa para congelador también es útil para guardar morrones. Descartá el uso de envases de vidrio, el mismo podría estallar a raíz del frío.