El pan, casero o comprado en una panadería o supermercado, no puede faltar en la mesa de los hogares. Se trata de un alimento que se consume con frecuencia, aunque, a la mayoría le habrá sucedido en algún momento que por no consumirlo, se pone en mal estado.
Puede ponerse duro o incluso puede llenarse de moho y se convierte en un alimento no comestible y para evitar que el pan se ponga así, hay maneras de conservarlo
Es por eso que para no desaprovecharlo y no tengamos que tirar el pan, la opción que tenemos es la de congelarlo. Es cierto que es una tarea sencilla, pero que si no lo hacemos correctamente podemos correr el riesgo de tirarlo. Por eso te dejaremos una serie de sugerencias para congelarlo y descongelarlo correctamente.
Consejos para congelar el pan
El pan puede congelarse sin importar en que forma se encuentra. Es necesario seguir algunas recomendaciones para que al descongelarlo se mantenga en óptimas condiciones para el consumo.
En primer lugar, tenés que congelar el pan mientras esté fresco, no tenés que dejar pasar los días porque se pondrá duro y ya no tendrá sentido llevarlo al congelador. Además, el mismo debe estar cortado en rodajas o como lo prefieras, para que al momento de descongelarlo te resulte más fácil y sólo lo hagas con la porción que vas a consumir.
Tenés que guardarlo en una bolsa para congelar o podés envolverlo en papel de aluminio antes de llevarlo a congelador. Así, evitarás que tome el sabor de otros alimentos o que entre en contacto con el hielo del freezer. Y no olvides anotar la fecha en la que congelaste el pan para ir consumiendo el que lleva más tiempo dentro del congelador.
Cómo descongelar el pan
Al momento de descongelarlo, tendrás que retirarlo del congelador unas 2 horas antes de consumirlo o podés descongelarlo en el microondas. Además, si lo deseas, podés tostarlo directamente para descongelarlo y no uses el horno porque se secará y quedara muy duro.