Comer mejor en las Fiestas: la receta del Mantecol casero y cómo incorporar platos tradicionales de forma saludable

No hace falta evitar los clásicos platos de la Navidad y el Año Nuevo. Planificar el menú, ser medido en las porciones e incorporar alimentos, preparaciones e ingredientes más saludables es parte de la solución.

En Argentina, las Fiestas son sinónimo de reuniones, encuentros y eventos donde la comida es protagonista. Tanto la Navidad como el Año nuevo tienen sus menús tradicionales con un destacado punto en común: ninguno de ellos es demasiado liviano o saludable.

No es necesario suprimir el vitel toné, ni la ensalada rusa, ni el pan dulce. Reemplazar determinados ingredientes, ajustar las porciones y planificar los platos y su ingesta a conciencia es una buena forma de festejar y comer sin dejar de disfrutar.

Para Cecilia Alessandri, nutricionista de Grupo L, “no se trata de prohibir, sino de elegir con inteligencia”. En esa línea y, en un contexto de mesas abundantes, ofreció tres reglas principales para esta época del año:

  • Regla del plato consciente: servite una sola vez; elegí lo que realmente te gusta y comé despacio. El cuerpo tarda en registrar la saciedad; cuando comemos rápido, siempre terminamos comiendo de más.
  • Priorizá calidad antes que cantidad: disfrutá los platos típicos y especiales de las Fiestas, pero evitá “picar por picar”. Si hay algo que no te gusta tanto, no vale la pena comerlo solo porque está en la mesa.
  • Equilibrio durante el día: no llegues a la cena con ayuno prolongado. Previo a la noche, hacé comidas livianas, con proteínas y verduras; esto ayuda a no desbordarse durante la cena.

Por otra parte, la profesional le quitó dramatismo a la relación entre Fiestas y alimentación. En ese sentido, enfatizó que “un día no define nuestros hábitos; lo que importa es el promedio de lo que hacemos el resto del año”. Así, explicó que “disfrutar también es parte de una alimentación saludable”.

Qué es la regla del 50-25-25

La especialista resaltó que, tanto en Navidad como en Fin de Año, la clave no está en reemplazar los platos tradicionales, sino en equilibrarlos. El secreto, añadió, podría ser la regla del 50-25-25. La misma consiste en:

  • 50% del plato con verduras, lo cual aporta volumen, saciedad y color a la mesa.
  • 25% con el plato tradicional (por ejemplo, vitel toné, asado, matambre o pollo relleno). Se puede comer de todo, pero en porciones más chicas y seleccionadas.
  • 25% con proteínas magras, que generan saciedad sin exceso calórico.

Además de la regla del 50-25-25, se pueden elegir métodos de cocción más livianos: entre ellos, horno, plancha y parrilla. Como broche de oro están las frutas frescas, que abundan en esta época del año, de todos los colores y sabores; un buen paso es combinarlas con los postres tradicionales. “La Navidad se disfruta más cuando el plato está equilibrado, no cuando está lleno”, concluyó.

Cómo llegar óptimo a la cena durante las Fiestas y el rol de la hidratación

Alessandri enfatizó que llegar con hambre extrema a la hora de la cena “es el peor plan nutricional”. Y explicó: “No es recomendable llegar a las comidas festivas sin haber comido en todo el día. Cuando hacemos ayunos prolongados, perdemos el control de las porciones y comemos rápido y de más”.

En cuanto a la hidratación, la especialista la describió como la gran aliada de las Fiestas. “Durante las celebraciones solemos comer más salado y consumir alcohol, que deshidrata fácilmente. Si no tomamos suficiente agua, aparece el cansancio, la hinchazón y los excesos que solemos visualizar –por lo general- al día siguiente”, señaló.

La correcta hidratación ayuda a controlar las porciones de manera correcta, a reducir la resaca y a cuidar la digestión. En esa línea, se aconseja empezar la noche con agua, no con alcohol, a lo largo de la misma alternar una copa de alcohol con un vaso de agua y no utilizar el alcohol para calmar la sed.

Cómo preparar un Mantecol casero

La nutricionista ofreció una receta casera para un Mantecol delicioso y más saludable.

Ingredientes:

  • 350 gramos de maní tostado sin sal.
  • 4 sobres de sucralosa o stevia.
  • 30 gramos de manteca de maní.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla.
  • 1 cucharadita de sal.
  • 2 cucharadas soperas de aceite de coco.

Procedimiento:

Se procesa el maní varias veces, hasta que comience a liberar su aceite. Luego, agregar el edulcorante, el aceite de coco, la manteca de maní, la sal y la esencia de vainilla. Procesar todo junto hasta lograr una preparación homogénea y húmeda. En un molde rectangular, compactar bien la preparación y llevarlo al freezer por al menos 2 horas. Retirar 15 minutos antes y servir.

La alimentación correcta después de las Fiestas

Otra cuestión común luego de las Fiestas es esa suerte de desesperación por los resultados instantáneos en cuanto al descenso de peso o la supuesta desintoxicación tras tantos eventos. Esto no es más que un grosero error.

“Después de las Fiestas no se castiga al cuerpo, se lo ordena. No es necesario hacer dietas extremas ni ayunos compensatorios. Eso sólo termina generando más descontrol”, afirmó Alessandri.

En ese sentido, detalló los hábitos que sí ayudan:

  • Volver a los horarios habituales de comida.
  • Aumentar el consumo de verduras, frutas y agua.
  • Priorizar proteínas y reducir ultraprocesados por unos días.
  • Mover el cuerpo, aunque sean caminatas suaves. Todo suma.

La especialista concluyó que un exceso no se corrige con otro exceso sino retomando hábitos simples y sostenibles. La alimentación saludable no empieza el primero de enero sino que continúa el 2.

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