3 restaurantes escondidos para disfrutar en Buenos Aires

No solo se distinguen la amplia oferta de menús y sabores, sino que estos locales gastronómicos también son elegidos por su peculiar ubicación.

La Ciudad de Buenos Aires presenta una enorme riqueza gastronómica con opciones para todos los gustos. En esta ocasión, te presentamos restaurantes que están escondidos y se caracterizan por su gran tranquilidad.

En general, salir a comer puede volverse una situación algo molesto porque cuesta estacionar, hay que hacer extensas filas y también esperar para comer.

Sin embargo, existen restaurantes que son muy exitosos ya que garantizan un excelente servicio y ofrecen un ambiente muy tranquilo al no ser tan conocidos para el gran público.

Raíces, cocina con historia

Raíces

El barrio de Saavedra cuenta con su propio restaurante “escondido”, el cual suma cada vez más comensales. Se trata de un local con, como su nombre lo indica, con mucha historia. Inaugurado en 1912, se destaca por conservar algunos rasgos de la arquitectura de época y ofrecer platos bien caseros como milanesas, pastas y pescados.

¿Su diferencial? conocer a los clientes. De hecho el engagement es tal, que, por pedido de ellos, brindan clases gratuitas de cocina, en donde los aprendices se llevan a su casa lo cocinado.

Está ubicado en Crisólogo Larralde 3995, en el corazón del barrio porteño de Saavedra.

Pan y Teatro

Pan y teatro

Este clásico de Boedo es un emprendimiento familiar que tiene 30 años de vida y empezó a partir de la venta de empanadas a los vecinos del barrio. La demanda creció y obligó a la familia a ampliar su cocina para recibir a los comensales en su salón.

Se caracteriza por hacer platos que no son fritos ni van a la parrilla: la estrella son los pasteles de papa y calabaza, los morrones rellenos y las pizzas.

Emplazado en Las Casas 4095, Pan y Teatro está lejos de los típicos polos gastronómicos y se destaca por ser “una extensión de la casa familiar”.

Urondo Bar

Urondo Bar

Parque Chacabuco también cuenta con su restaurante de encanto particular. Se trata de Urondo Bar, localizado en la esquina de Estrada y Beauchef. Con pinta de bodegón, pero sin bajar los estándares de calidad, ofrece una enorme variedad de platos, donde se lucen los fiambres, panes de masa madre y comida casera desde hace 14 años.

Amantes de las técnicas vascoreanas, sus platos son mezcla de ambas culturas, aunque con predominancia de productos asiáticos. Fuera de los grandes focos de la gastronomía, es uno de los restaurantes más elegidos por los comensales.