Durante 2025 y 2026, supermercados, mayoristas, cadenas de electrodomésticos y kioscos de todo el país redujeron sus redes o cerraron locales, en un proceso asociado a la caída del consumo, los costos tributarios y la competencia de productos importados y circuitos ilegales que presionan sobre la rentabilidad de cada negocio.
El relevamiento contabiliza al menos 82 cierres en supermercados y mayoristas, con bajas en Día, Carrefour, Cencosud, ChangoMás, Diarco y Caromar. 34 corresponden a Día en 2025 y 48 se registraron entre julio de ese año y octubre de 2026. No se cuentan los doce hipermercados de Libertad transferidos a La Anónima, que siguieron abiertos.
En las cadenas de electrodomésticos, el recorte sumó otros 74 locales distribuidos en distintas provincias: veinte de Musimundo, once de On City, cerca de catorce de Pardo, los últimos tres de Garbarino y la salida de Start del negocio presencial durante el período analizado, según el relevamiento sectorial.
En paralelo, la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA) alertó que cierran unos 50 kioscos por día. Al extrapolar ese ritmo, el informe calcula que las bajas rondarían los 24.000 locales entre julio de 2025 y octubre de 2026, aunque se trata de una estimación sectorial y no de un registro oficial.
Según el INDEC, las ventas a precios constantes en supermercados cayeron 3,7% interanual en agosto y acumularon una baja de 2,8% en los primeros ocho meses de 2026, mientras que en los autoservicios mayoristas retrocedieron 3,6% frente a agosto de 2025 y 2,9% en el acumulado del mismo período anual.
El deterioro también se refleja en la industria: los registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo muestran 1.777 empleadores industriales menos y 36.868 trabajadores cubiertos menos entre diciembre de 2025 y julio de 2026. Las cifras reflejan la reducción del universo registrado, aunque no equivalen por sí solas a cierres fabriles.
Las cadenas de supermercados reducen sucursales ante la caída del consumo.
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Qué presión ejercen los impuestos y las importaciones sobre los comercios formales
Uno de los principales cuestionamientos del sector formal apunta al efecto acumulativo de Ingresos Brutos, que se aplica en distintos tramos de la cadena: 1,5% en proveedores, 5,5% en mayoristas y 5,5% en supermercados, de acuerdo con el esquema señalado por las empresas en el informe de antecedentes.
A esa estructura se agregan las tasas municipales de seguridad e higiene, que pueden alcanzar el 6% según la jurisdicción. Las cadenas también cuestionan que algunos municipios las designen agentes de percepción de tributos adicionales, una obligación que, según plantean, no alcanza del mismo modo a los comercios informales.
Para las compras personales al exterior, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) establece una franquicia de hasta u$s400 por envío y un máximo de cinco operaciones anuales sin derechos de importación ni tasa estadística, aunque se mantienen el IVA y los impuestos internos cuando corresponden y la mercadería no puede tener finalidad comercial.
El volumen de bienes importados también alcanzó niveles récord. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado con bases del INDEC y ARCA, registró importaciones por u$s5.362 millones en bienes de consumo durante el primer semestre de 2026, el mayor monto para ese período desde que existen registros comparables.