Las diferencias entre modalidades de constitución cobran relevancia al analizar los rendimientos.
Una colocación de $650.000 a 30 días permite obtener un rendimiento definido desde el inicio.
El resultado final depende del canal elegido para constituir la operación.
Las alternativas digitales ofrecen tasas más altas que las presenciales.
En un escenario de inflación moderada, estas inversiones vuelven a captar interés entre perfiles conservadores.
Invertir en plazo fijo continúa siendo una opción elegida por quienes priorizan previsibilidad y bajo riesgo. Con un depósito de $650.000 a 30 días, es posible conocer de antemano cuánto se ganará al finalizar el período.
Durante los primeros meses de 2026, el contexto financiero muestra tasas estabilizadas que, si bien no son tan elevadas, aún permiten generar ingresos adicionales sin asumir exposición a mercados más volátiles. Esto mantiene vigente a este instrumento dentro de las estrategias de resguardo de capital.
Las diferencias entre modalidades de constitución cobran relevancia al analizar los rendimientos, ya que impactan directamente en los intereses obtenidos al vencimiento.
Plazos fijos
Cuánto ganás por depositar $650.000 en un plazo fijo según el banco
Al colocar $650.000 durante 30 días, los resultados pueden cambiar según se realice la operación en sucursal o mediante home banking. En la modalidad presencial, por ejemplo en el Banco Nación, con una TNA del 20,50% y una TEA del 22,54%, los intereses generados alcanzan los $10.952,05. De esta manera, el monto total al finalizar el plazo asciende a $660.952,05.
Si el depósito se efectúa por canales electrónicos, la tasa sube a una TNA del 25,00% y una TEA del 28,08%. Esta mejora incrementa la ganancia a $13.356,16, llevando el total acreditado a $663.356,16. La mayor rentabilidad digital responde a la estrategia de las entidades de fomentar operaciones online, lo que se traduce en condiciones más competitivas para el ahorrista.
Dinero1
Cómo quedan los plazos fijos en relación a la inflación
Las proyecciones inflacionarias para el inicio de 2026 se ubican en torno al 2% mensual, lo que genera un escenario más estable en comparación con períodos anteriores. En este marco, estos instrumentos logran posicionarse cerca de un rendimiento real neutro.
Las colocaciones realizadas de forma electrónica, gracias a tasas superiores, muestran una mejor capacidad para acompañar la evolución de los precios en horizontes cortos.
Aunque el margen no sea amplio, la renovación periódica del capital junto con los intereses permite ir acumulando progresivamente el retorno de la inversión. Por eso, observar la evolución de las tasas y ajustar las decisiones financieras se vuelve fundamental para sostener el poder de compra.